Diástasis abdominal: un experto resuelve las dudas más comunes y explica cuándo es necesario operar

Después del embarazo, muchas mujeres sienten debilidad, molestias lumbares, hinchazón persistente o dificultad para activar la zona abdominal incluso meses después del parto. Detrás de estos cambios puede estar la diástasis abdominal, una afección mucho más frecuente de lo que parece.La diástasis es la separación de los músculos rectos del abdomen debido a la distensión de la línea alba durante el embarazo.
Según explica la Agrupación Española de Diástasis Abdominal (AEDA), a partir de la semana 35 de gestación prácticamente todas las mujeres presentan cierto grado de diástasis y, seis meses después del parto, alrededor del 45% continúa con ella.No obstante, los expertos insisten en que no todos los casos necesitan cirugía y que, en muchas ocasiones, un tratamiento adecuado puede mejorar notablemente la estabilidad y el control de la zona abdominal.La duda más frecuenteUna de las preguntas que más se repiten es si la diástasis abdominal siempre se opera. Los expertos aseguran que no.
En los casos leves o moderados, la fisioterapia especializada puede ser la opción principal. Según AEDA, este tratamiento no se centra solo en reducir la separación entre los rectos abdominales, sino en mejorar cómo funciona toda la zona.El trabajo suele incluir la activación del transverso abdominal, la integración del suelo pélvico, el control de la presión intraabdominal y la reeducación del movimiento.
Todo esto ayuda a que el abdomen vuelva a responder mejor en la vida diaria, no solo durante el ejercicio.Cuando este abordaje se adapta a cada paciente, puede mejorar la postura, la sensación de fuerza abdominal y la estabilidad del core sin necesidad de pasar por quirófano. Por eso, los especialistas insisten en que una buena valoración inicial es clave para saber en qué punto se encuentra la diástasis y qué tratamiento conviene seguir.Cuándo valorar la cirugíaHay situaciones en las que la fisioterapia por sí sola no es suficiente.
La cirugía puede ser necesaria cuando la separación abdominal es severa, hay hernias asociadas, aparece dolor persistente, existe una limitación funcional importante o la calidad de los tejidos está muy deteriorada.El doctor Manuel Felices, director de Cirugía de AEDA Almería, explica que "la cirugía permite reparar la estructura de la pared abdominal, pero no actúa sobre la función muscular, que debe recuperarse posteriormente con fisioterapia".También es importante saber que no todas las técnicas quirúrgicas están indicadas para los mismos casos. La abdominoplastia suele recomendarse cuando hay exceso de piel o flacidez importante, mientras que la técnica REPA se centra en la reparación interna de la pared abdominal en pacientes con buena calidad de tejidos.Por eso, la cirugía no debe entenderse como una solución aislada.
AEDA destaca que el trabajo de fisioterapia antes y después de la intervención ayuda a preparar el abdomen, mejorar la activación muscular y consolidar los resultados a largo plazo. Como resume Rafael Vicetto, director de Fisioterapia de AEDA, "en muchos casos, los mejores resultados llegan cuando se combina una buena valoración, fisioterapia especializada y cirugía cuando está indicada".
Información de 20 Minutos. Edición y redacción: Noticias Today.
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