Pues no, la independencia de los Estados Unidos no se logró a golpe de fusil en los parajes que van de Lexington a Yorktown ; o no solamente. Hubo otro frente, aunque mucho menos conocido.

El 22 de junio de 1779, cuando Carlos III declaró la guerra a Inglaterra en apoyo de las Trece Colonias, la Armada española se convirtió en el mascarón de proa de la Monarquía Hispánica para desactivar el recurso militar más preciado del adversario: la 'Royal Navy'. Desde ese momento, los bajeles de Su Majestad Católica emprendieron una intensa campaña en el Canal de la Mancha y en el Mediterráneo con un objetivo tan simple como vital: mantener a la flota británica bajo una presión constante e impedir que enviara los refuerzos que necesitaba al otro lado del océano.«La labor de la Armada fue fundamental para que las Trece Colonias alcanzaran la independencia», explica a ABC el catedrático de Historia Rafael Torres , autor, junto al fotógrafo Jordi Bru, de ' Aliados.

España en la Guerra de Independencia de los Estados Unidos ' (Desperta Ferro). No obstante, el historiador subraya que la flota de Carlos III desempeñó un papel mucho más amplio.

No solo obligó a la 'Royal Navy' a dispersar sus fuerzas, sino que también dificultó el envío de hombres, armas y municiones británicas a través del Atlántico, al tiempo que garantizaba la llegada de suministros, pertrechos y refuerzos a los rebeldes norteamericanos. El resultado fue una cruenta guerra por el control de las rutas marítimas que el autor describe en 'Caza al convoy' (Desperta Ferro) , un ensayo que acaba de obtener el Premio Virgen del Carmen, entregado por la Armada, en la disciplina de investigación histórica.–¿Cómo definiría el papel de la Armada española durante la Guerra de la Independencia?Fue fundamental.

Sin ella, EE.UU. no existiría. Hasta ahora se había obviado que esta fue una guerra que se libró también en el mar.

Como mucho, los historiadores se habían enfocado en los combates sucedidos en Gibraltar; nada más. La realidad es que el traslado de suministros de Europa a América se hacía a través del océano, y que fue tan esencial para el conflicto como lo sería, siglos después, en la Segunda Guerra Mundial .

Asimismo, nuestra Armada tuvo un papel esencial dentro de esa historia desconocida. Hasta el estallido del conflicto, Gran Bretaña no había necesitado organizar convoyes militares ni defender sus plazas porque tenía arrinconada a la flota francesa, su otra gran enemiga.

Con la entrada de la Armada española todo cambió.Noticia relacionada general No No El fraile español que desmonta cinco siglos de mentiras sobre la Conquista de América Manuel P. Villatoro–¿Por qué?Porque arrancó una nueva forma de hacer la guerra basada en atacar, atacar y atacar.

Esa máxima española supuso una novedad nunca vista hasta entonces. Luego de el estallido de la guerra se abrieron asimismo nuevos frentes para evitar que Gran Bretaña reforzara sus plazas en América: el Canal de la Mancha, el Mediterráneo, Jamaica…La captura del doble convoy, de Augusto Ferrer-Dalmau AUGUSTO FERRER-DALMAU–Uno de esos frentes fue el del Canal de la Mancha, donde la armada franco-española llegó a plantearse desembarcar en Gran Bretaña.En principio, en 1779, se buscó invadir Gran Bretaña para terminar de un solo golpe con la guerra.

Cuando no se pudo conseguir este objetivo por la complejidad que implicaba, España cambió la agenda y puso como prioridad América. Con todo, no abandonó este frente y, durante toda la guerra, mantuvo la ficción de que era posible atacar las islas en cualquier momento.

De esta forma consiguió que los ingleses mantuvieran parte de su flota en el Canal; buques que no pudieron emplear al otro lado del Atlántico. La conclusión es que la ' Royal Navy ' no tuvo más remedio que adoptar una actitud defensiva que se perpetuó durante todo el conflicto.–El Mediterráneo fue el segundo frente que abrió la Armada para asfixiar a los ingleses.

¿Qué importancia tuvo Menorca en este entramado?Se tomó en el verano de 1781. Los ingleses no podían desprenderse de más recursos para sostener Menorca y no apoyaron su defensa.

España acabó imponiéndose en este frente, y la 'Royal Navy', ante la presión que sufría en territorios como Jamaica, no pudo hacer nada para evitarlo.«Los ingleses no podían desprenderse de más recursos para sostener Menorca y no apoyaron su defensa. España acabó imponiéndose en este frente» Rafael Torres Catedrático de Historia–¿Qué implicación tuvo Gibraltar en esta tela de araña internacional?Fue el epicentro de todo.

El miedo a una posible invasión de Gran Bretaña y a la conquista de Gibraltar hizo que una parte de la 'Royal Navy' no saltara el Atlántico e impidió que se abriera un segundo frente en otro lugar. Por su parte, España concentró sus fuerzas terrestres en Gibraltar y, desde allí, movilizó a sus ejércitos hacia América, Menorca… Aunque a nivel geográfico no era lo más operativo, mantenía bajo amenaza constante la ciudad y facilitaba el desplazamiento conjunto de las tropas.

Este juego fue una perdición para Gran Bretaña y una oportunidad para EE.UU.–¿Entonces, se buscaba tomar Gibraltar?Hubo intentos de tomarla, pero se buscaba algo más. El Conde de Aranda distinguía entre dos tipos de asedios: frío y caliente.

El primero consistía en mantener siempre la apariencia de que se quería conquistar una plaza, y eso es lo que pretendía con Gibraltar . Solo se pasó a un asedio caliente, activo y continuo, cuando cayó Menorca y cuando los EE.UU. obtuvieron victorias significativas.

Por desgracia, es un aspecto que no ha sido analizado lo suficiente. Al menos, hasta ahora.Rafael Torres DF–¿Qué importancia tuvieron los convoyes en la Guerra de la Independencia?Eran fundamentales para transportar hombres y pertrechos a través del Atlántico.

Gran Bretaña, por ejemplo, tenía que llevar absolutamente todo a América mediante buques porque carecía de fundiciones de cañones o fábricas de fusiles en la zona. Un artesano podía elaborar algunos a nivel local, pero no miles de ellos.

Caballos, picos, tiendas de campaña… la lista de mercancías para sostener la guerra era larga. Los convoyes tuvieron tanta importancia que, a partir de 1783, los ingleses reformaron todo su sistema, y lo hicieron porque sabían que España les había superado en ese ámbito.Aliados Editorial Deperta Ferro Páginas 168 con láminas a color Precio 29,95 €–¿Qué problemas tuvieron los ingleses a la hora de organizar sus convoyes?Muchos, y desde el principio.

El primero de ellos tardaron cuatro meses en organizarlo y no zarpó hasta el verano de 1779. No sabían cómo hacerlo y contaban con unas estructuras políticas y administrativas complejas.

El Almirantazgo no quería prestar buques, el sistema no estaba centralizado… Los problemas eran severos. En esas, España entró en la guerra y les cambió las reglas del juego: definió la geoestrategia del conflicto, el cómo se movían las piezas.

Nuestra Armada limitó a la 'Royal Navy' a acciones defensivas y consiguió que la gran estrategia de la independencia de los EE.UU. girara en torno a ella. –Afirma que tuvo lugar una guerra por capturar a los convoyes enemigos. Y también que, en ella, fueron determinantes los espías.Tuvo lugar una verdadera batalla por la información en la que la inteligencia fue clave.

Los agentes buscaban saber cuándo zarpaban los convoyes, qué rutas usarían, las escalas que tenían planeadas… Había auténticas operaciones de espionaje y de contraespionaje, filtraban información para engañar al adversario, le lanzaban señuelos, utilizaban cartas cifradas, extraían información oculta en partituras de música... Era un mundo muy similar al de la Segunda Guerra Mundial.

El objetivo era cazar al contrario en el momento adecuado porque, una vez que un buque salía de las costas europeas, era muy difícil atraparlo hasta su llegada al Caribe.«Tuvo lugar una verdadera batalla por la información en la que la inteligencia fue clave. Los agentes buscaban saber cuándo zarpaban los convoyes, qué rutas usarían, las escalas que tenían planeadas…» Rafael Torres Catedrático de Historia–Una de las mayores victorias de esa red de espías sucedió en abril de 1780, cuando la Corona organizó un gigantesco convoy a las órdenes de José de Solano para abrir un segundo frente y socorrer las Antillas...Fue el mayor convoy que salió de España , y en él iba la mayor fuerza que se envió a América en toda la historia: 20.000 hombres, 130 transportes y 17 buques de guerra.

Los corsarios no se les acercaron, era imposible, y se propusieron darle caza en el Caribe. Pero, cuando llegaron allí, Solano les volvió a engañar: envió por delante a unos barcos con información e instrucciones falsas para engañarles.

También he descubierto que Solano atacó a una flota inglesa liderada por el famoso Rodney y que le obligó a resguardarse en su base. He localizado unas cartas en las que el almirante británico carga contra Londres por abandonarle.

Son demoledoras.–El 9 de agosto de 1780, España propinó un duro revés a Gran Bretaña haciéndose con el famoso doble convoy; aquel día fueron apresados nada menos que 55 buques ingleses...Para Inglaterra fue un golpe definitivo que demostró que no iba a poder imponer su estrategia, el momento que cambió la guerra. –¿Han sido algunos héroes, como Solano, apartados de la historia?Sí. A cambio, conocemos más a otros personajes como Bernardo de Gálvez.

Es cierto que era un genio y que la primera oleada de desembarco en Pensacola contó con 9.000 soldados, la Normandía de la época, pero, si no hubieran tenido cañones, picos, tiendas o armas, no hubieran podido hacer nada. Y eso se logró gracias a los convoyes.