Taylor Swift y Travis Kelce ya son oficialmente marido y mujer. Una de las bodas más mediáticas de los últimos años, celebrada en el emblemático Madison Square Garden de Nueva York.La cantante y el jugador de la NFL eligieron uno de los escenarios más emblemáticos para celebrar una ceremonia completamente blindada, rodeados de familiares, amigos y un sinfín de rostros conocidos.

Más de un millar de invitados, un impresionante despliegue de seguridad y una celebración que se prolongó durante más de diez horas convirtieron el enlace en uno de los acontecimientos sociales del año.Más allá del «sí, quiero», la boda dejó varios momentos inesperados: desde el papel protagonista de Adam Sandler hasta un vestido de novia creado en exclusiva para Taylor Swift, una lista de invitados plagada de estrellas internacionales y un impresionante operativo para blindar uno de los acontecimientos sociales del año.Noticia relacionada general No No Taylor Swift y Travis Kelce se casan este viernes en el Madison Square Garden Daniella BejaranoAdam Sandler, el inesperado encargado de oficiar la ceremoniaUno de los detalles que más ha sorprendido luego de hacerse oficial el enlace ha sido descubrir quién ejerció como maestro de ceremonias. Según el comunicado obtenido por 'Variety', el encargado de unir a la pareja fue Adam Sandler, gran amigo tanto de la cantante como del jugador de los Kansas City Chiefs.La ceremonia también rompió con algunos de los protocolos habituales.

Taylor y Travis decidieron prescindir de damas de honor y padrinos tradicionales. En su lugar, el hermano de la cantante, Austin Swift, asumió el papel de padrino de la novia, mientras que Jason Kelce hizo lo propio junto a su hermano.El vestido de Taylor Swift y una boda diseñada hasta el último detalleOtro de los grandes secretos del enlace era el vestido de la artista.

El comunicado difundido luego de la ceremonia confirma que Taylor confió en Christian Dior Alta Costura para el diseño más importante de su vida. La pieza fue creada por Jonathan Anderson, director creativo de las colecciones masculina, femenina y de Alta Costura de la firma francesa, convirtiéndose asimismo en el primer vestido de novia de Alta Costura que diseña para una celebridad de alcance mundial.La cantante completó el estilismo con zapatos elaborados a medida por Christian Louboutin y joyas de Cartier, mientras que Travis Kelce también lució un diseño exclusivo firmado por Dior.

Todo fue concebido conjuntamente con la pareja para una ceremonia que buscó combinar elegancia, discreción y espectacularidad.Una lista de invitados de auténtico lujoEl Madison Square Garden reunió a más de un millar de invitados, entre ellos algunas de las figuras más conocidas de la música, el cine, el deporte y la industria del entretenimiento.Ed Sheeran, Gigi Hadid, Bradley Cooper, Zoë Kravitz, Dakota Johnson, Hugh Grant, Ethan Hawke, Camila Cabello, Jason Sudeikis o Jack Antonoff fueron solo algunos de los asistentes que desfilaron por el recinto neoyorquino. También estuvieron presentes Steven Spielberg, Bob Iger, Lucian Grainge o Louie Messina, histórico promotor de las giras de Swift.Según publicó el citado medio, las invitaciones digitales incluían marcas de agua personalizadas y estrictos acuerdos de confidencialidad para evitar filtraciones sobre una celebración que llevaba semanas despertando rumores en todo el mundo.Un Madison Square Garden completamente blindadoLa boda inició realmente un día antes.

El jueves se celebró una cena previa mucho más íntima en el Infosys Theater, dentro del propio Madison Square Garden, con alrededor de un centenar de invitados.Ya el viernes, el recinto se transformó por completo. La Policía de Nueva York acordonó varias calles de Midtown Manhattan, mientras una enorme carpa protegía la llegada de los invitados y los vehículos con cristales tintados accedían directamente al estadio.

Miles de seguidores permanecieron durante horas en el exterior intentando captar alguna imagen del acontecimiento.Cuando todo terminó, el Madison Square Garden iluminó sus pantallas con el mensaje «JUST&T MARRIED», un guiño a las iniciales de los recién casados. Poco después, el edificio se tiñó de tonos rosas y violetas, mientras el Empire State Building también se sumaba a la celebración con una iluminación especial, poniendo el broche final a una boda que ya forma parte de la historia del espectáculo.