Una de las peores consecuencias de la llegada del verano es la dificultad para dormir. Aunque el aire acondicionado puede utilizarse durante un rato antes de acostarse para refrescar la habitación, no siempre se contempla la posibilidad de mantenerlo encendido toda la noche, tanto por el aumento del consumo eléctrico como por las posibles molestias que puede causar en algunas personas.Seguir leyendo