La compañía Meta ha ingresado de lleno al sector del entretenimiento interactivo con el lanzamiento silencioso de Pocket, una nueva aplicación móvil que los usuarios ya pueden descargar en sus tiendas de aplicaciones diseñada para que cualquiera pueda crear minijuegos y hasta pequeños gadgets. La mayor virtud de Pocket es que a diferencia de otros programas no necesita que las personas tengan conocimientos de programación y todo se realiza a través de una interfaz visual gracias a la inteligencia artificial que, en forma sencilla, interpreta las órdenes para generar un lenguaje que pueda transformarse en software.

La aplicación es el resultado directo de la adquisición que Meta llevó a cabo a inicios de este año de la start-up Gizmo, pionera en la creación de software automatizado mediante prompts. El ecosistema de Pocket opera bajo una estructura híbrida que combina una herramienta de creación automatizada con una interfaz de red social.

A las experiencias creadas dentro de la app la compañía las denomina oficialmente "gizmos", los cuales pueden variar desde puzles interactivos y cajas de música hasta filtros dinámicos para selfies. Para comenzar a interactuar con la plataforma, el usuario solo debe seguir estos pasos: Explorar el feed: En la pantalla es posible probar en tiempo real las aplicaciones creadas por otros miembros de la comunidad.

Crear desde cero: Al presionar el botón "Crear" se despliega un cuadro de texto. Los usuarios deberán escribir como en cualquier otra IA lo que desea, en este caso al tratarse de un juego también las reglas así como el diseño.

Procesamiento de la IA: El motor de inteligencia artificial de Meta interpreta las instrucciones, programa el código en segundos y empaqueta la experiencia interactiva lista para usarse.Configuración de remezclas: Antes de publicar el "gizmo", el creador puede activar la opción de remix. Esto permite que otros internautas modifiquen su diseño base para publicar versiones alternativas.Compartir de forma externa: Cada minijuego genera un enlace directo, permitiendo que personas externas jueguen la experiencia desde un navegador.