RÍO GALLEGOS.— El doctor Alberto Biglieri y la doctora Silvia Mozeris visitaron los estudios de Radio LU12 AM680 luego de la inauguración oficial de la sede del Colegio Público de Abogados de Santa Cruz. Analizaron el impacto de la nueva conformación del Tribunal Superior de Justicia, las demoras por vacantes y los riesgos del uso de la inteligencia artificial sin control profesional.

La actividad institucional de la provincia registró un hito trascendental para el sector civil y judicial con la apertura de la nueva sede de la abogacía organizada. La presentación formal del espacio físico del Colegio Público de Abogados de Santa Cruz contó con la presencia de destacados referentes del ámbito judicial del país.

Procuradores Biglieri indicó la existencia de un cambio de época a nivel local. “Uno cuando está en el centro del huracán, no ve lo que pasa alrededor”, advirtió. Explicó que debido a esa inercia “se toman con normalidad noticias que para mí iban a ser cambio de época”.

Así, se refirió a la restitución en su cargo del procurador Eduardo Sosa. Indicó que “la noticia importante es el respeto a las decisiones judiciales que son de contralor federal”.

Esto marca un límite republicano a las autonomías provinciales, a pesar de la lentitud temporal que caracterizó al proceso. Al respecto, remarcó que “una decisión que tarda 30 o 40 años no termina siendo justa nunca para nadie”.

De las críticas sobre la ampliación del Tribunal Superior de Justicia a nueve miembros, desestimó de forma tajante los cuestionamientos locales. Pidió “rápidamente disolver las críticas”.

Basándose en su trayectoria federal, remarcó que “no importa que haya nueve miembros en el Tribunal Superior de Justicia, la impronta del ámbito de debate que se arma en un tribunal colegiado lleva más garantía de democracia”. Tapa del Diario La Opinión Austral del viernes 3 de julio de 2026.

Asimismo, explicó que los sistemas informáticos y las herramientas digitales vigentes impiden que la cantidad de miembros desacelere los fallos. Argumentó que “la sola mecánica, la implementación de herramientas digitales como tenemos y demás, hacen que se puedan conformar la cantidad de votos necesarios de una forma rápida”.

Debido a esto, concluyó que “la decisión de tener uno, dos o tres miembros más no cambia la cosa” en el día a día. Paridad de género Destacó la puesta en marcha de la sede del Colegio Público de Abogados de Santa Cruz.

Se trata de una entidad muy nueva que está presidida por primera vez por una mujer, Diana Huerga Cuerva. La institución ya registraba actividad previa en la provincia.

Contó con asambleas desarrolladas en febrero y la presentación de su primer balance en abril. El consejero fundamentó el valor de esta nueva colegiación para la comunidad.

Explicó que “más que para los abogados, hay que preguntarse qué significa para la ciudadanía”. Remarcó que la abogacía es “una de las pocas profesiones que hay con un análisis profundo de la paridad de género”.

Respecto a la equidad interna, citó estudios sociológicos del francés Maurice Duverger. Estos demuestran que las profesiones con mayor equidad registran “entre un 40% y un 60% de movilidad entre la toma de decisiones y los lugares y espacio de poder de cada profesión y la abogacía es una de ellas”.

Dra. Silvia Mozeris, delegada del Colegio Público de la Abogacía de Capital Federal ante la Federación Argentina de Colegios de Abogados.

FOTOS. NICOLÁS WOZNIAK/LA OPINIÓN AUSTRAL Inmediatamente, en cuanto al control de la matrícula, Biglieri fundamentó la necesidad de terminar con el rol histórico de ser juez y parte. “Si el poder judicial controlaba el ejercicio de la abogacía, bueno, es juez y parte”, explicó.

Celebró que la existencia de un colegio público implique que “hay un tribunal de disciplina de abogados que van a controlar el ejercicio de matrícula”. Afirmó que “esto le da independencia de la abogacía y entonces le da garantías a los ciudadanos”.

Con respecto al Consejo de la Magistratura local, puntualizó que “el estamento que representa la abogacía ahora va a tener esa colegiación matriculada para tener su representante por elección también directa”. Esta incorporación tendrá incidencia directa en los procesos de selección de magistrados.

Al respecto, ponderó las ventajas de incorporar jueces provenientes del ámbito privado y del trabajo diario. Mencionó el ejemplo del Juzgado Federal local a cargo del juez Claudio Vázquez. “El juez viene de la matrícula, del trabajo de la matrícula y eso nos garantiza que tengan otra mirada”, enfatizó.

Concluyó que se logra “una mirada más equitativa con respecto al ejercicio de la profesión de cada uno de nosotros y menos corporativa”. Inteligencia Artificial en los procesos Por su parte, la doctora Silvia Mozeris abordó la incorporación de nuevas tecnologías en las estructuras judiciales de las provincias.

Advirtió que “estamos en una etapa paradigmática porque los poderes judiciales de las provincias se están incorporando inteligencia artificial”. Ante esta realidad, se preguntó: “¿por qué no también los abogados?”.

Reconoció que los profesionales actuales están “maximizando herramientas para tener más horas libres y poder automatizar tareas”. No obstante, alertó sobre los graves riesgos de su aplicación en los fallos si carece del control de la abogacía organizada. “El uso de la inteligencia artificial sin el control de la abogacía organizada, en este caso del colegio, podría traer o acarrear algunos problemas que rayen con la vulneración de derechos constitucionales”, advirtió Mozeris.

El Dr. Alberto Biglieri, consejero de la Magistratura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y exvicepresidente del Foro Federal de Consejos de la Magistratura.

La delegada de FACA remarcó que es un tema complejo. A pesar de esto, fue sumamente clara sobre el peligro técnico latente: “Si nosotros no sabemos qué tipo de inteligencia artificial está colaborando en los procesos judiciales, podrían existir algunos sesgos que parezcan prima facie neutrales, pero que se vayan imponiendo”.

Para evitarlo, instó al establecimiento inmediato de canales institucionales y fluidos. Aseveró que es clave “poder fluir, tener mesas de trabajo, se escuche la voz para garantizar al justiciable sus derechos”.

En ese sentido, valoró positivamente la presencia de los cuatro nuevos miembros del Tribunal Superior en el acto de inauguración de la sede. Indicó que “el Tribunal Superior, en la antigua conformación, tenía poca relación con lo que tenía que ver con la asociación de abogados”.

Por eso, la asistencia de los magistrados actuales “marca un cambio de era”. Explicó asimismo que el máximo tribunal provincial ya cuenta con un protocolo proyectado sobre Inteligencia Artificial.

Anticipó que “a partir de ahora van a trabajar con el colegio y eso va a redundar en que los santacruceños puedan tener una mejor justicia”. FOTO:LEANDRO FRANCO / LA OPINIÓN AUSTRAL Efecto de la “cajón terapia” en los juzgados En el cierre del análisis radial, Biglieri ratificó los avances en materia de control. “Tenemos noticia de que ya se ha implementado a partir del impulso del Colegio de Abogados ciertas auditorías en los juzgados que tenían excesiva demora”, confirmó.

El objetivo es combatir malas prácticas e investigar si los plazos prolongados obedecen a un mal desempeño o a intereses particulares. El consejero trajo a colación un dicho de su época universitaria para graficar la problemática de las demoras. “Es un chiste que hacía nuestro profesor Hutchinson, decía: ‘Los expedientes le aplican cajón terapia'”, recordó. “O sea, los guardan en el cajón para que vayan madurando, se vayan macerando”, explicó sobre la maniobra.

Por lo tanto, justificó las inspecciones vigentes para ver si la demora “perjudica a otros”. No obstante, ambos letrados aclararon que las demoras también se deben a la alarmante falta de personal idóneo. “Para tomar decisiones judiciales ayuda la inteligencia artificial, pero hace falta la inteligencia natural”, sentenció Biglieri. “O sea, hace falta el juez humano que vea las partes, que comprenda la responsabilidad de sus toma decisiones”, profundizó el consejero.

Remarcó de inmediato que “eso no se puede hacer si ni siquiera tenés el juez a cargo”. Esta situación se complejiza de forma crítica si los jueces están subrogando y se le suma el factor de la geografía patagónica. “Tenemos el fenómeno geográfico de una provincia como Santa Cruz, con su capital Río Gallegos, que tiene una extensión que pueden ser cinco o seis países europeos”, graficó Biglieri.

Explicó que “el fenómeno geográfico, el fenómeno climático, un montón de situaciones contribuyen para que la necesidad de que estén los jueces naturales elegidos por el procedimiento constitucional a cargo puedan acceder a toma decisiones”. Como ejemplo concreto de esta problemática, citó el caso de la Justicia Federal local.

El hecho de que “tengas vacante Caleta Olivia, hace que el juez Vázquez de Río Gallegos tenga que tener la responsabilidad de los dos juzgados”. Evaluó con preocupación que “esto increíblemente aleja la justicia de la gente”.

Silvia Mozeris coincidi en que este escenario de carencias y vacantes prolongadas es un fenómeno que se reitera a escala federal, manifestando que ocurre “prácticamente a nivel nacional”. Explicó que “en los grandes centros urbanos estamos pasando por situaciones similares con subrogancias”.

Ejemplificó que en Capital Federal existen “subrogancias eternas, 10 años de subrogantes en algunos casos”. En sintonía, aportó que en los tribunales laborales de San Martín “hace 12 años que no está constituido uno de los tribunales”.

Los especialistas atribuyeron la parálisis a la falta de celeridad del poder político y concluyeron advirtiendo que “la política demora un poco la toma de decisiones”. Finalmente, recordaron que “el desastre del gobierno de Fernández con la pandemia y demás, dejó casi, si los números no me fallan, un 60% de vacantes en los juzgados federales”.

Cerraron la entrevista asegurando que, bajo esas condiciones institucionales, “o sea, es imposible funcionar”.