Al llegar a su 250 aniversario este fin de semana, Estados Unidos registra un surgimiento sin precedentes de mujeres jóvenes, morenas y socialistas demócratas que han arrebatado candidaturas a políticos experimentados y ahora se disponen a disputar escaños en el congreso. Darializa Ávila Chevalier, de 32 años, quien se identifica dominicana y habla español como su primera lengua ganó la candidatura demócrata al congreso con promesas como sacar a los agentes del ICE de los barrios de Nueva York e impulsar servicios de salud universales para los estadunidenses.

Claire Valdez de 36 años, nacida en la frontera de Texas con México, quien también habla español con fluidez, ganó la candidatura a otro escaño pro Nueva York con la promesa de impulsar una “edad dorada del sindicalismo”. Melat Kiros, una inmigrante etíope de 29 años que trabaja en una cafetería en Denver, también derrotó a una experimentada política con la promesa de transformar desde su interior al Partido Demócrata.

Mientras hay otras aspirantes en otros sitios en el país, la irrupción de candidatas de izquierda siguió al triunfo del musulmán ugandés de 365 años, Zohran Mandami, a la alcaldía de Nueva York. El distrito de Darializa Ávila colinda con el de la congresista Alexandria Ocasio Cortés, de 36 años, hija de puertorriqueños que ha sido hasta ahora la congresista más joven en Estados Unidos al asumir el cargo en el 2019.

Varios medios han comenzado a insistir en la idea de que, de tomar la izquierda mayor firmeza en el electorado, Alexandria Ocasio podría aspirar a la presidencia en el 2028, aunque algunos también mencionan que es posible que busque un cargo como senadora por Nueva York. Todos ellos y el senador Bernie Sanders forman parte del movimiento Socialistas Demócratas Estadunidenses, nombre que inició a sonar hace apenas unos meses, en medio de un fuerte empuje de la administración del presidente Trump hacia la derecha con el Proyecto 2025 que marca su segundo mandato.

El camp común de los socialistas demócratas que han ganado elecciones recientemente son combatir el creciente costo de vida, especialmente en vivienda, llevar atención médica universal a los estadunidenses y detener no solo la campaña de deportaciones masivas, sino las medidas antiinmigrantes de la administración Trump.