El sector porcino argentino continúa mostrando señales de fuerte expansión, aunque puertas adentro de la cadena advierten que el crecimiento de las exportaciones todavía convive con una rentabilidad muy ajustada. Mientras los últimos datos oficiales reflejan un fuerte incremento de los envíos al exterior, en la Cámara Argentina de la Industria de Chacinados y Afines (Caicha) sostienen que muchas operaciones se realizan con “márgenes escasos o incluso negativos” y consideran clave que el Gobierno revise el esquema de reintegros a la exportación para mejorar la competitividad del sector.Según comunicó la Secretaría de Agricultura, entre enero y mayo de este año la Argentina exportó 7645 toneladas de carne porcina y subproductos por un valor de US$10.037.000.

Los números representan un crecimiento del 91,2% en volumen y del 156,8% en valor respecto del mismo período del año pasado, consolidando el avance de una actividad que busca afianzarse cada vez más en los mercados internacionales.Investigación alentadora: probaron un “cultivo estratégico” en una de las zonas más frías y el resultado fue sorprendenteLos datos oficiales también muestran una mejora en la producción. Durante los primeros cinco meses del año se produjeron 354.588 toneladas, lo que significó un incremento del 11,8% respecto del mismo período de 2025.

Este crecimiento estuvo acompañado por una mayor actividad industrial. En ese lapso se faenaron 3.720.893 animales, un 9,7% más que en igual período del año anterior.Negocio avícola: reclaman apoyo político para reabrir China y avanzar con una baja de impuestosEn paralelo, el mercado interno continúa acompañando la expansión de la actividad.

De acuerdo con Agricultura, durante mayo el consumo per cápita alcanzó los 19,59 kilos por habitante por año, un aumento del 8,4% frente al mismo mes de 2025.Para Caicha, el desempeño exportador debe analizarse dentro de un contexto más amplio. “La balanza comercial porcina es muy deficitaria. Celebramos el aumento de las exportaciones que llevan adelante los socios de la entidad, pero muchas veces se hacen con márgenes escuetos o negativos”, remarcaron a LA NACION.En ese sentido, insistieron en la necesidad de revisar el esquema de incentivos a las ventas externas porque los productos que se exportan en el mercado doméstico no tienen demanda. “Es clave que el Gobierno haga una revisión integral de los reintegros a la exportación.

En muchos productos porcinos no supera el 2% y entendemos que deberían ser mayores. Eso ayudaría a impulsar las exportaciones con mejores márgenes”, enfatizaron.