Un país tradicionalmente abstencionista como Argelia parece haber tocado fondo el jueves en su desencanto de las votaciones. Los datos provisionales de participación en los comicios legislativos, anunciados tres horas después del cierre de los colegios electorales, hundieron hasta el 20,79% la tasa de afluencia a las urnas.

Hasta el mediodía del viernes, la Autoridad Nacional Independiente para las Elecciones (ANIE, organismo designado por el jefe del Estado) aún no había revisado los datos oficiales, que marcan un récord histórico de abstención de casi el 80%.Seguir leyendo