SANTA FE.— Aguas Santafesinas recordó la importancia de realizar una limpieza y desinfección periódica de los tanques y cisternas domiciliarias para garantizar que el agua potable conserve su calidad una vez que ingresa a las viviendas. La empresa remarcó que, si bien el agua distribuida por la red pública es sometida a estrictos controles, el estado de las instalaciones internas depende exclusivamente de los usuarios.

Desde la prestataria explicaron que el agua que llega a los hogares atraviesa un riguroso proceso de control sanitario, con unas 270.000 determinaciones anuales realizadas en sus laboratorios. No obstante, advirtieron que el mantenimiento de tanques, cisternas y cañerías internas es responsabilidad de cada propietario o usuario del servicio.

En ese sentido, recomendaron efectuar la limpieza de los reservorios de agua potable al menos una vez por año, preferentemente antes del inicio de la temporada estival, cuando el consumo de agua suele incrementarse. Evitar la contaminación del agua Asimismo de la limpieza periódica, Aguas Santafesinas recordó que los tanques deben contar con una tapa en buen estado, correctamente sellada y fijada, para impedir el ingreso de aves, insectos, roedores, polvo, hojas u otros elementos que puedan contaminar el agua.

También señalaron que el conducto de ventilación debe estar protegido con una tela mosquitera de trama fina, una medida sencilla que ayuda a evitar el ingreso de insectos sin afectar el funcionamiento del sistema. Cómo realizar la limpieza La empresa difundió una serie de recomendaciones para limpiar y desinfectar correctamente los tanques y cisternas domiciliarias: Vaciar completamente el tanque y enjuagarlo una o más veces para eliminar los residuos visibles.

Si es posible, el agua debe evacuarse por una salida independiente para evitar que circule por la red interna de la vivienda. Llenar el tanque con unos 20 a 30 centímetros de agua y agregar agua lavandina concentrada , en una proporción de dos litros por tanque.

Debe utilizarse únicamente lavandina que contenga hipoclorito de sodio y no posea fragancias. Cepillar cuidadosamente todas las paredes internas hasta el borde superior y dejar actuar el agua clorada durante al menos tres horas.

Luego, eliminar el agua clorada haciéndola salir por todas las canillas de la vivienda. Una vez vacío el tanque, incorporar nuevamente unos 30 centímetros de agua y dejarla correr por todas las canillas para enjuagar las cañerías, evitando cualquier otro uso durante ese proceso.

Finalmente, volver a llenar el tanque y dejar correr agua durante cinco minutos por cada canilla para completar el enjuague. Luego de ese procedimiento, el reservorio puede volver a utilizarse con normalidad.

Desde Aguas Santafesinas destacaron que estas tareas de mantenimiento contribuyen a preservar la calidad del agua potable dentro de cada hogar y a prevenir la proliferación de microorganismos o contaminantes que puedan afectar la salud de los usuarios.