“Quise meterle un patadón a Messi, pero no lo agarré nunca”: El goleador de Copa Perú que enfrentó al campeón del mundo y le ganó a CristianoTalento y ciencia para 38 años y en la élite: Messi y cómo la magia del mejor del mundo se crea entre la cama, la mesa y el laboratorioCuando la Argentina de Messi fue eliminada en octavos de final en Rusia 2018 por la Francia de un emergente Mbappé, Pico Lopes trabajaba como asesor hipotecario en un banco de Dublín, Irlanda. Era, por así decirlo, un futbolista a medio tiempo.

Casi dos años después, sin querer, se convertiría en una de las novedades de la emergente selección de Cabo Verde gracias a la tecnología y a Google. Ocho años después, la vida le ha dado la oportunidad de enfrentar en menos de un mes a dos selecciones campeonas del mundo (y no perder) y, por si fuera poco, ahora cumplirá el sueño de marcar a Messi.

LEE: Cristiano, el primer milmillonario junto a Messi en la historia de los mundiales: la otra corona en disputa en su sexto y último MundialDurante años, Lopes llevó una doble vida. De lunes a viernes era asesor hipotecario.

Los fines de semana jugaba como defensa en el Bohemians de Irlanda, todavía lejos del profesionalismo que imaginaba cuando había integrado la selección irlandesa sub 19. El fútbol no alcanzaba para pagar las cuentas en casa y el banco tampoco era el destino con el que soñaba.

Entonces apareció el mensaje más improbable de su carrera. Rui Águas, entonces seleccionador de Cabo Verde, descubrió que el padre de Lopes había nacido en el archipiélago africano y decidió escribirle por LinkedIn.

El problema fue que el texto estaba en portugués. Pico no entendía el idioma y, acostumbrado a recibir invitaciones comerciales y correos sospechosos, asumió que se trataba de otro intento de estafa, un Spam.

Lo ignoró durante nueve meses.La historia habría terminado allí si Águas no hubiera insistido. Esta vez escribió en inglés.

Lopes, intrigado, recurrió a Google para traducir el primer mensaje y descubrió que la oferta era real: querían convocarlo a la selección de Cabo Verde. “Si no hubiera ido a la universidad, probablemente ni siquiera habría sabido qué era LinkedIn”, admitiría años después, convencido de que su formación académica terminó siendo tan importante como su pierna derecha.Cuando aceptó el llamado tenía 28 años y nunca había pisado Cabo Verde. Lo unía al país la sangre de su padre y algunos recuerdos apenas.

Aprendió portugués sobre la marcha, fue incorporándose a una selección construida a partir de futbolistas detectados fuera del país y terminó convirtiéndose en uno de los líderes de un equipo que empezó a competir de igual a igual contra rivales mucho más poderosos. Hoy, luego de una fase de grupos soñada e invicto, es figura y mundialista junto al famoso Vozinha.

Ver esta publicación en Instagram Una publicación compartida de DT El Comercio (@dtelcomercio) En paralelo, su carrera también dio un vuelco en Irlanda. El Shamrock Rovers le ofreció un contrato profesional a tiempo completo.

Dejó definitivamente el banco, se consolidó como uno de los zagueros más fiables de la liga irlandesa y acabó siendo capitán del club más ganador del país. La seguridad que antes buscaban sus clientes en un crédito hipotecario pasó a ofrecerla él en el área propia.

Hay una anécdota que retrata cuánto había vivido al margen del gran escaparate europeo. Antes del debut mundialista frente a España confesó que, al ver el nombre de Andrés Iniesta entre las posibles figuras españolas, pensó que todavía seguía jugando allí.

Había perdido la pista de una leyenda que llevaba años fuera de LaLiga. Quizá en broma, quizá en serio, retrataba su distancia con el fútbol de primer mundo.Ese mismo futbolista que hasta hace poco organizaba hipotecas y confundía el presente de Iniesta fue uno de los responsables del histórico empate sin goles de Cabo Verde frente a España, uno de los resultados más sorprendentes de la primera fase.

Su fortaleza en el juego aéreo, su liderazgo y su capacidad para ordenar la defensa confirmaron que era parte ya de una proeza. Ver esta publicación en Instagram Una publicación compartida de Diario El Comercio (@elcomercio) En los dieciseisavos de final le tocará intentar contener a Messi.

Mientras millones crecieron viendo al argentino por televisión, Lopes pasaba esas mismas noches preparando expedientes bancarios. Son trayectorias que jamás debieron cruzarse, pero el Mundial tiene esa capacidad única de borrar jerarquías y juntar vidas que parecían destinadas a permanecer en universos paralelos.La pelota, dicen, hace los sueños realidad.Quizá por eso Pico Lopes representa una de las mejores historias de este Mundial.

No porque LinkedIn lo haya llevado hasta aquí, ni porque Google Translate le tradujera un mensaje olvidado, sino porque tuvo el coraje de responder cuando todavía estaba a tiempo. A veces la diferencia entre seguir vendiendo hipotecas o intentar detener a Messi cabe en una notificación que casi todos habríamos borrado sin leer.Este viernes Pico cumplirá un sueño.

Y no tendrá que leer, podrá verlo.