El silencio de Zapatero inquieta a Moncloa

«Entre una semana y diez días». Este fue el margen temporal que José Luis Rodríguez Zapatero pidió al juez que instruye el caso Plus Ultra para aportar las explicaciones y la documentación requerida sobre la pieza separada que el magistrado abrió luego de hallar un ajuar en la caja fuerte de su despacho en el registro practicado el pasado 19 de mayo.
Dos semanas después de su declaración ante José Luis Calama y cumplido el mes y medio desde que se encontraron las joyas, el expresidente sigue sin arrojar luz sobre el origen y la trazabilidad de estos enseres. En el Gobierno y en el PSOE aspiraban a que su testifical en sede judicial sirviera para desmontar la causa o, en todo caso, para cargarles de argumentos para hacer una defensa paralela, la política, en el campo de la opinión pública. «No tenemos armas», se quejan.No obstante, esto no sucedió.
No solo es que Zapatero no consiguiera desvirtuar los indicios de criminalidad que pesaban sobre él, sino que su declaración propició la imputación de su círculo más cercano: sus hijas y su secretaria, Gertrudis Alcázar, dejando, asimismo, abierta la principal vía de agua del caso en cuanto a la percepción ciudadana: las joyas. El silencio del expresidente comienza a inquietar a Moncloa y ha acabado por hundir el ánimo en el PSOE.
Pedro Sánchez departe habitualmente con Zapatero, como él mismo ha reconocido, y se presume que han tratado el tema del ajuar, valorado en 1,3 millones de euros. No obstante, la evolución de la defensa pública que el presidente ha hecho de esta cuestión se ha ido diluyendo con el paso de los días y la falta de explicaciones.En un primer momento, Sánchez trató con naturalidad la recepción de este tipo de enseres, asumiendo la tesis del entorno de Zapatero de que se trataría de «regalos de viajes». «Todos los presidentes del Gobierno hemos recibido regalos», expresó.
Entonces, buscó justificar la laxitud del comportamiento del exdirigente socialista en que «la España de 2007 no es la de 2026» —asumiendo también la ubicación temporal que habían deslizado los portavoces autorizados—, pero obviando que, pese a la evolución legislativa de las últimas dos décadas, entonces ya operaba un 'Código de buen gobierno' aprobado dos años antes por el propio expresidente que impedía la recepción de tales dádivas. Noticia relacionada general No No La Agencia Tributaria se personará en el caso de las joyas de Zapatero Bruno PérezEn su última intervención pública sobre este asunto, ante el Comité Federal del PSOE, Sánchez ya no hizo esfuerzos por restar trascendencia al comportamiento de su colega socialista y limitó su confianza a que pronto pudiera dar «todas las explicaciones precisas». «Confiamos en que todo se esclarezca», indicó.
No obstante, estas explicaciones no llegan y el Gobierno ha tenido que desacoplar la estrategia política de la judicial. Mientras en Moncloa siguen resistiéndose a dejar caer al expresidente, la Abogacía del Estado —esto es, los servicios jurídicos del Estado— se ha personado para defender los derechos de Hacienda en la pieza separada sobre las joyas.
Lo hace después de que el juez Calama le ofreciese emprender acciones a la Agencia Tributaria como «potencial perjudicada» por los hechos investigados, que serían «constitutivos de un delito contra la Hacienda Pública y de un delito de contrabando».En el Ejecutivo ya adelantaron a ABC que operarían con «criterios 100% técnicos», pues sería inédito que investigándose la comisión de un delito de esta naturaleza la Abogacía del Estado no se personase. La decisión se toma, asimismo, sin que Zapatero haya aportado ninguna trazabilidad documental de cuándo recibió las joyas ni cuánto valen.
En su entorno aseguraron que estaba preparando una pericial alternativa que rebajaría sustancialmente la cuantía por la que se tasaron inicialmente. No obstante, para fuentes socialistas consultadas el valor «ya es lo de menos».
En el partido asumen que la caída del mito es «irreparable» y que de una imagen tan plástica como la del collar «cuajado de diamantes» con «dos esmeraldas de Zambia» es imposible volver.En el PSOE dicen estar «muy tocados» y todavía no ha declarado 'Julito' Martínez, que podría complicar el horizonte penalSi en Moncloa la sensación es de inquietud, pese a la interlocución directa con el expresidente; en el PSOE es de absoluto abatimiento y decepción. Y todo a la espera de que el próximo 21 de julio declare ante el juez Julio 'Julito' Martínez, el amigo y socio de Zapatero, que podría complicar todavía más el horizonte penal. «Estamos muy tocados», reconoce un dirigente, que no oculta que el golpe ha sido durísimo.
El propio Sánchez se ha ocupado de repetir en sus últimas intervenciones que las investigaciones del expresidente nada tienen que ver con la acción del Gobierno y que el préstamo a Plus Ultra está libre de toda sospecha, como así lo han acreditado tribunales independientes. No obstante, y pese a no tener una vinculación directa con el Ejecutivo, este es —junto a la trama de las cloacas— el caso que mayor perjuicio electoral ha generado para el PSOE, que hace una semana también veía como sentenciaban a todo un exministro de Transportes como José Luis Ábalos a más de 24 años de cárcel.El impacto de Zapatero es demoledor a nivel electoral porque trasciende las propias siglas del Partido Socialista.
El expresidente tenía una ascendencia muy importante en el mundo progresista, donde se había granjeado un gran respeto. Solo hay que recordar la línea de defensa que lanzaron —y replegaron a las pocas horas— partidos como ERC, EH Bildu o Podemos cuando se conoció su imputación.
Por tanto, quienes manejan los hilos de la estrategia ven en la caída en desgracia de Zapatero un obstáculo para que el PSOE puede culminar su estrategia de voto útil entre otros sectores de la izquierda. «Esto es un recordatorio de por qué no nos votaban», lamenta un dirigente.
Información de ABC (España). Edición y redacción: Noticias Today.
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