La nueva guerra entre Israel y Hezbolá -organización designada como terrorista por varios países- deja desde el 2 de marzo más de 4.200 muertos en el Líbano, según las autoridades libanesas. El presidente Aoun aseveró hoy que las negociaciones que el país mantiene con Israel no constituyen una traición, como afirma Hezbolá, y afirmó que no cederá “ni un solo centímetro de territorio”.

El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, expresó que el ejército israelí permanecería “durante un tiempo indeterminado” en lo que califica “zonas de seguridad” en Líbano, Siria y la Franja de Gaza. Líbano firmó el 26 de junio, bajo los auspicios de Washington, un acuerdo marco con Israel con vistas a alcanzar una “paz duradera” , un texto que ha sido duramente cuestionado por el movimiento proiraní Hezbolá.

Estas negociaciones directas no son “una traición, sino una guerra diplomática, sin derramamiento de sangre innecesario” , expresó Aoun. “No cederemos ni un solo centímetro del territorio libanés”, afirmó. El acuerdo marco prevé que el ejército libanés restablezca su autoridad en el sur del país siempre que Hezbolá se desarme, comenzando por unas “zonas piloto” de las que se retiraría el ejército israelí, aunque no hay un calendario preciso.