¿Qué pasó con el fenómeno El Niño? Cuándo se manifestará en Chile con lluvias intensas

Desde comienzos de este año, distintos pronósticos apuntaban a que el fenómeno de El Niño se instalaría con fuerza en el invierno y que traería consigo más lluvias a Chile. No obstante, a pocas semanas del inicio de la estación, las precipitaciones han estado lejos de lo que se esperaba, lo que genera dudas sobre si el evento finalmente llegó al país o si sus efectos fueron sobreestimados.Para los especialistas, la respuesta es compleja.
Si bien la NOAA y la DMC confirmaron que El Niño ya está presente y seguirá desarrollándose durante los próximos meses, hay otros factores atmosféricos que han limitado, por ahora, su influencia sobre las lluvias en Chile.“El fenómeno El Niño ya llegó”, comienza a decirle a La Tercera el agroclimatólogo de la Universidad de Talca, Patricio González Colville. “Empezó en mayo, cuando la temperatura superficial del mar registró 28.82° C (0.94 sobre la normal) y en junio estaría superando los 29° C”. No obstante, el experto advierte que ese calentamiento no se traduce de manera inmediata en efectos atmosféricos sobre Chile.
Este es el escenario del Niño actual y para los próximos meses, y cuáles serán los efectos que provocará en el clima de este 2026 y, posiblemente, el 2027.¿Qué pasó con el fenómeno El Niño?La falta de precipitaciones durante el comienzo del invierno no significa que El Niño no esté presente. Para Raúl Cordero, climatólogo y académico de la Universidad de Santiago de Chile (Usach), la razón es que otro fenómeno ha predominado en estas fechas.Se trata de la Oscilación Antártica (SAM) que alcanzó récords históricos hace un par de semanas y que provocó el fortalecimiento de vientos circulares que mantuvo a las tormentas del océano confinadas y disminuyó las probabilidades de que los sistemas frontales alcancen a Chile continental.“En otras palabras, es probable que el arranque seco del invierno haya sido consecuencia de una Oscilación Antártica en valores extraordinariamente positivos y vientos circulares anormalmente fuertes”, dice el académico a La Tercera.Por su parte, González coincide y añade que todavía falta que la temperatura superficial del mar siga calentándose para así debilitar el anticiclón del Pacífico “y se abra un corredor para que los sistemas frontales, provenientes del océano, puedan llegar al continente y generar lluvias intensas”.
Y es que, recordemos, según los antecedentes en Chile, la presencia de El Niño ha coincidido con grandes temporales y catástrofes: inundaciones, aluviones y salidas de ríos en ámbitos urbanos y rurales. ¿Llegará El Niño en invierno?“El Niño que inició hace pocas semanas, nos va a acompañar durante los próximos 9 a 12 meses”, afirma Cordero. “Esto significa que hay todavía mucho tiempo por delante para que sus efectos se materialicen”.Según su proyección, sería extraño que este 2026 finalice con sequía.
Y es que confía en que la influencia del fenómeno deje precipitaciones a corto plazo.El académico González tampoco descarta que durante estos dos meses y medio de invierno pueda haber precipitaciones importantes. “Sigue vigente el riesgo de lluvias intensas propias de un evento El Niño”, asegura.No obstante, los eventos de El Niño más intensos del pasado muestran que las lluvias más importantes muchas veces se concentran hacia agosto o, incluso, más adelante. Por ejemplo, en 2026 en Santiago prácticamente no llovió en junio, mientras que en agosto se registró más de 111 milímetros de agua caída.Un caso similar pasó en Curicó en 2023, cuando durante cuatro días de agosto se acumularon 314 milímetros de lluvia.El especialista también estima que la categoría del fenómeno podría pasar de “fuerte” a “muy fuerte” hacia finales de la primavera y verano 2026-2027, lo que se traduciría en una probabilidad mucho más alta de lluvias para la primavera en Chile.Los efectos del fenómeno El Niño en Chile durante el 2026-2027“Primavera lluviosa y verano caluroso”.
Así resume Cordero los efectos que tendría El Niño durante los próximos meses. Si bien han habido eventos excepcionales, los antecedentes apuntan a este pronóstico para este 2026 e inicios del 2027.González, por su parte, detalla que asimismo de las lluvias intensas y concentradas que pueden provocar desastres, como inundaciones o salidas de ríos, el verano podría ser sumamente caluroso y riesgoso no solo para los habitantes, sino también para la agricultura.“Todos los modelos probabilísticos proyectan que las más altas temperaturas se producirían entre noviembre de 2026 y febrero de 2027”, declara.Asimismo, se prevé que durante las próximas semanas, los vientos en torno a la Antártica se debiliten y aumenten las probabilidades de que las tormentas o sistemas frontales alcancen a Chile, lo que daría paso a sentir los primeros efectos del fenómeno El Niño en el país.
Información de La Tercera (Chile). Edición y redacción: Noticias Today.
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