La capacidad de Washington y el resto del mundo para escandalizarse ante el desprecio de Donald Trump por las formas, las instituciones y la política como servicio público se puso a prueba una vez más el martes con la publicación del informe anual sobre la situación financiera del presidente de Estados Unidos. En su primer año en la Casa Blanca, sus ingresos se dispararon hasta más de mil millones de dólares, en su mayoría por hacer negocios con criptomonedas.

Esto sucedió después de que Trump hubiese promocionado la inversión en criptomonedas y después de poner al Gobierno, a la fiscalía y al regulador bursátil descaradamente a favor del mundo cripto, que a su vez contribuyó con millones de dólares a su campaña y a su fiesta de inauguración.Seguir leyendo