El nuevo primer ministro de Hungría, Péter Magyar, advirtió en la noche electoral en la que derrotó al ultraconservador Viktor Orbán, el 12 de abril, que, si los altos cargos nombrados por su antecesor no dimitían, los cesaría él. Magyar se detuvo especialmente en la figura del presidente, Tamás Sulyok, al que considera una “marioneta de Orbán” y al que instó a marcharse “con la poca dignidad que le quede”.Seguir leyendo