SANTA FE.— El mundo del espectáculo argentino se encuentra de luto luego de confirmarse el fallecimiento del actor Santiago Ríos a los 70 años. La triste noticia fue comunicada oficialmente por la Asociación Argentina de Actores, entidad a la que el intérprete se encontraba afiliado desde el año 1995.

A través de sus canales oficiales, la institución gremial expresó sus más sinceras condolencias a sus familiares, amistades y seres queridos en este doloroso momento. Nacido el 15 de octubre de 1955 en la ciudad de Paraná , Entre Ríos , Ríos construyó una carrera prolífica que lo llevó a ganarse el reconocimiento del público gracias a su enorme versatilidad.

Su rostro se convirtió en un clásico de la pantalla chica al formar parte de algunas de las ficciones más vistas de las últimas décadas, destacándose sus participaciones en fenómenos de audiencia como Los Simuladores , Los Roldán, Son amores, Tumberos y Casi ángeles. Su impronta también quedó grabada en el ámbito del humor, habiendo integrado las huestes de ciclos emblemáticos de la década del 90 como Cha Cha Cha y VideoMatch.

Una huella imborrable en el teatro, el cine y la docencia Más allá de su popularidad televisiva, que incluyó créditos en producciones que van desde La Niñera, Casados con hijos y Lalola hasta éxitos más recientes como Argentina, tierra de amor y venganza (ATAV) y 100 días para enamorarse, Santiago Ríos forjó un respetable camino sobre las tablas y en la pantalla grande, complementado con una dedicada labor como docente de actuación. En el ámbito teatral, se puso bajo las órdenes de directores de la talla de Agustín Alezzo, Rubén Szuchmacher, Pompeyo Audivert, Norman Briski y José María Muscari.

Entre sus trabajos más recordados en la escena porteña se destacan obras clásicas y comerciales como Rey Lear, Stefano, Los Locos Addams, Sinvergüenzas, Filomena Marturano y La farsa de los ausentes. En otro orden, su paso por el cine nacional dejó registros en largometrajes como La furia, Corazón iluminado, Tiro de gracia, Amor a mares y la reciente película 1978, consolidando así el legado de un artista todoterreno.