LA PUNTA.— NUEVA YORK.– Angela Nikolau e Ivan Beerkus ya eran conocidos en el mundo mucho antes de aparecer este miércoles sobre la aguja del Empire State Building. La pareja rusa convirtió el rooftopping, una práctica que consiste en escalar edificios y otras estructuras de gran altura, en su forma de vida y en una carrera artística que los llevó hasta algunos de los rascacielos más altos del planeta.

Su última acción, no obstante, terminó con ambos bajo custodia de la policía de Nueva York. View this post on Instagram Las imágenes recorrieron el mundo.

Nikolau, de 33 años, y Beerkus, de 32, treparon hasta la punta de la torre de transmisión del edificio, a 443 metros de altura. Allí desplegaron un cartel con la frase “Cuando el poder del amor vence al amor al poder, el mundo conoce la paz”.

El mensaje suele atribuirse al guitarrista Jimi Hendrix, aunque en realidad corresponde al político británico del siglo XIX William Gladstone.Después iniciaron el descenso y, sobre una plataforma inferior, Beerkus sacó un anillo, le pidió matrimonio a Nikolau y ella aceptó. Minutos más tarde, ambos quedaron detenidos.

View this post on Instagram La escena sorprendió al público, pero no fue una improvisación. Los dos acumulan una larga trayectoria en el rooftopping y durante años documentaron ascensos a edificios emblemáticos de todo el mundo.

Sus fotografías y videos los convirtieron en referentes internacionales de una práctica tan espectacular como polémica por los riesgos que implica.Angela Nikolau nació el 24 de junio de 1993 en Moscú, en una familia de artistas de circo. Su padre, Dmitriy, y su madre, Olga, trabajaban en ese ambiente.

Practicó gimnasia rítmica desde los siete años hasta los 16, dio clases de arte para niños y luego ingresó en la Academia Estatal Especializada de Artes de Rusia, aunque dejó la carrera durante el último año para dedicarse de lleno a la fotografía y a las alturas.Sus primeras imágenes las tomó sobre los techos de Moscú. Con el tiempo empezó a viajar por distintos países para fotografiarse sobre rascacielos y otras estructuras.

Esa combinación de vértigo, composición artística y exploración urbana la convirtió en una figura muy seguida en redes sociales y también abrió la puerta a distintos proyectos audiovisuales.Ivan Beerkus, cuyo nombre de nacimiento es Ivan Artemovich Kuznetsov, nació el 11 de mayo de 1994. Asimismo de dedicarse al rooftopping, desarrolló una carrera como fotógrafo y creador de contenido.

Entre los edificios y estructuras que escaló aparecen la Torre Eiffel, la Shanghai Tower, el CTF Finance Centre, el Shun Hing Square, el edificio principal de la Universidad Estatal de Moscú, el Mercury City Tower, el Goldin Finance 117 y la Merdeka 118, el segundo edificio más alto del mundo.La historia de la pareja inició precisamente en las alturas. En 2016 escalaron juntos el Goldin Finance 117, en la ciudad china de Tianjin, junto con la grúa ubicada en la parte superior del edificio.

Aquella expedición marcó el inicio de su relación sentimental y también de un proyecto compartido que los llevó a recorrer el mundo en busca de nuevas estructuras.Su ascenso a la Merdeka 118, en Kuala Lumpur, en 2022, volvió a captar la atención internacional. Las imágenes del desafío circularon por medios de distintos países y alcanzaron millones de reproducciones en redes sociales.

Dos años después, esa historia llegó a la pantalla con Skywalkers: A Love Story, documental que se estrenó en el Festival de Sundance y que más tarde adquirió Netflix.Dos personas trepan el Empire StateEn un comunicado difundido después del operativo en el que fueron detenidos, el Empire State Building afirmó: “En ningún momento hubo peligro para los inquilinos, visitantes y usuarios del mirador del Empire State Building. Vale señalar que el mirador del Empire State Building ofrece una forma práctica de realizar las propuestas de matrimonio más memorables.”.

Mientras las autoridades investigan cómo lograron acceder a una zona restringida del edificio, la pareja volvió a hacer lo que mejor sabe: convertir una escalada imposible en una imagen que dio la vuelta al mundo.Agencia Reuters