El Fondo Monetario Internacional (FMI) prevé que la economía paraguaya sostenga un desempeño “sólido” en los próximos años, en un contexto en el que la inflación tendería a alinearse con el objetivo hacia 2026. De acuerdo con el informe de conclusión de la consulta del Artículo IV —el examen periódico que el organismo realiza a sus países miembros—, el balance de riesgos aparece, en términos generales, “equilibrado”.

Luego de la revisión correspondiente al presente periodo, el FMI corrigió al alza su proyección de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) para el 2026 al 4,4% desde 4,2% que estimaron anteriormente y por encima de la proyección oficial. Más allá de ese horizonte, proyecta un ritmo promedio de 3,8% a mediano plazo, apoyado principalmente en un consumo privado robusto y una inversión fuerte, dos motores que, según el organismo, sostendrán la expansión.

Uno de los puntos destacados por la misión del FMI —encabezada por Fabián Valencia, es que el desempeño paraguayo habría quedado “en gran medida aislado” de los efectos de la guerra en Medio Oriente. El diagnóstico se apoya en dos factores que funcionan como amortiguadores: El primero, añaden que la matriz eléctrica del país, que proviene íntegramente de fuentes renovables, lo que reduce la exposición directa a shocks energéticos externos.

Asimismo, mencionan que la evolución favorable de la soja, tanto por producción como por precios, es un componente clave para el ingreso externo y la actividad doméstica. En el frente externo, el FMI anticipa que el déficit de la cuenta corriente se reducirá gradualmente a mediano plazo, a medida que entre en funcionamiento nueva capacidad de exportación.

En el análisis del organismo, esa ampliación del potencial exportador contribuiría a mejorar el balance externo con el paso del tiempo. Aunque el FMI describe un entorno de riesgos “equilibrado”, identifica amenazas claras que podrían frenar el crecimiento.

Entre los riesgos a la baja, el equipo técnico menciona: El informe del organismo internacional también enumera elementos que podrían empujar el crecimiento por encima del escenario central actual. Entre los riesgos al alza, el FMI subraya: