La Selección de Ecuador cerró su participación en el Mundial 2026 con una sensación de decepción. La Tricolor quedó eliminada en los dieciseisavos de final luego de caer 2-0 frente a México, en un torneo donde nunca logró encontrar un funcionamiento colectivo sólido.

Aunque hubo rendimientos individuales destacados, también existieron futbolistas que estuvieron muy por debajo de las expectativas y decisiones técnicas que terminaron condicionando el camino de la selección. Estas son las calificaciones de la Tricolor según EL COMERCIO.

Pedro Vite, el mejor jugador de Ecuador El gran destacado del Mundial fue Pedro Vite (8,5). El mediocampista fue el cerebro de Ecuador durante todo el torneo.

Se encargó de distribuir el balón, darle claridad al juego, recuperar en la mitad de la cancha y generar la mayoría de acciones ofensivas del equipo. En una selección con pocas ideas en ataque, fue el futbolista más regular y el que mantuvo un nivel alto de principio a fin.

Muy cerca apareció Hernán Galíndez (8), quien volvió a ser una de las principales figuras de la Tricolor. Hernán Galíndez besa el escudo de la Selección de Ecuador luego de derrotar a Alemania en el Mundial 2026. • Julio Estrella/El Comercio.

Más allá de haber recibido cuatro goles, llevó a cabo varias atajadas determinantes que sostuvieron a Ecuador en distintos momentos del campeonato y fueron fundamentales para alcanzar los dieciseisavos de final. También dejaron buenas sensaciones Nilson Angulo (7,5), uno de los jugadores más desequilibrantes del plantel y autor del primer gol de Ecuador en el Mundial; Kevin Rodríguez (7), quien desde el banco aportó potencia y profundidad cada vez que ingresó; y Gonzalo Plata (7), que fue creciendo con el paso de los partidos hasta convertirse en el héroe de la histórica victoria frente a Alemania.

En un segundo escalón aparecen John Yeboah (6,8), por su velocidad y capacidad para romper líneas; Willian Pacho (6,5), quien fue el defensor más sólido del equipo aunque lejos de su mejor versión mostrada con el PSG; y Joel Ordóñez (6), que tuvo actuaciones sobresalientes en los primeros encuentros, pero cuya presentación frente a México terminó afectando su valoración final. Las grandes decepciones de Ecuador No todos lograron responder a las expectativas.

Alan Franco (5,5) cumplió desde la entrega, pero jugar como lateral derecho terminó exponiendo una posición que no domina y limitó el juego ofensivo de Ecuador por esa banda. Más preocupante fue el rendimiento de Piero Hincapié (4,5).

E l defensor del Arsenal nunca encontró su mejor nivel jugando como lateral izquierdo y terminó cerrando el torneo con una expulsión que condicionó a la Tricolor frente a México. Piero Hincapié y Moisés Caicedo con la Selección de Ecuador en el Mundial 2026. • Foto: Agencia EFE.

Otro caso fue el de Moisés Caicedo (4,5). El volante llegó como la gran figura de Ecuador después de una extraordinaria temporada con el Chelsea, pero nunca consiguió trasladar ese rendimiento al Mundial.

Aunque sus estadísticas fueron correctas en recuperación y distribución, le faltó asumir el liderazgo futbolístico y emocional que requería la selección en los momentos más complicados. Luego de recibir la cinta de capitán en los dos últimos partidos, tampoco logró contagiar al equipo desde el carácter.

Asimismo, asumió la responsabilidad de la mayoría de balones detenidos, pero Ecuador prácticamente no generó peligro mediante tiros libres o centros ejecutados por el mediocampista. La nota más baja entre los futbolistas fue para Enner Valencia (3).

El máximo goleador histórico de la Tricolor nunca encontró su mejor versión. Su jerarquía le permitió mantenerse como titular, pero después del debut perdió influencia en ataque, desperdició varias oportunidades claras, ralentizó numerosas transiciones ofensivas y terminó muy lejos del nivel que acostumbra mostrar con Ecuador.

Beccacece, el gran señalado El principal responsable de la eliminación fue Sebastián Beccacece (2). El entrenador argentino disponía de una de las generaciones más talentosas en la historia reciente de Ecuador, pero nunca consiguió que el equipo desarrollara un funcionamiento colectivo convincente.

Insistió durante gran parte del torneo con planteamientos que no dieron resultado, demoró en corregir errores evidentes, llevó a cabo cambios discutidos y tomó decisiones que terminaron condicionando el rendimiento de la selección. Sebastián Beccacece, DT de la Selección de Ecuador, luego de caer ante México en el Mundial 2026. • Julio Estrella / EL COMERCIO La histórica victoria frente a Alemania fue el punto más alto de Ecuador, pero incluso ese partido pareció explicarse más por el carácter, la rebeldía y la calidad individual de los futbolistas que por una superioridad táctica.

Al final, la Tricolor dejó la sensación de que tenía plantel para competir mucho más lejos. No obstante, el Mundial 2026 terminó convirtiéndose en una oportunidad desaprovechada para una generación que llegaba llamada a hacer historia.