Los estudiantes hacen cola para conseguir piso en Santiago: "Los caseros, que se pongan un poco las pilas"

Decenas de estudiantes universitarios hacen cola desde la madrugada de este miércoles en las inmobiliarias de Santiago de Compostela para encontrar una vivienda en alquiler para el curso que dará comienzo en septiembre.Es una imagen que se repite cada 1 de julio en la capital gallega: decenas de jóvenes esperando su turno para solicitar el arrendamiento de un piso con meses de antelación. Es el caso de más de 40 estudiantes que hacen cola desde hace horas a las puertas de la inmobiliaria Julio Gerpe, una de las más conocidas de la capital gallega.Uxía e Ian han relatado que su jornada inició mucho antes de la apertura del local, pues esperaron a las puertas desde las 5.00 horas para ser los primeros en la lista de búsqueda de pisos.
"El año pasado conseguí uno en el Campus Norte, pero me queda muy lejos de donde estudio", explica Ian, justificando el esfuerzo de pasar la noche a la intemperie para conseguir una mejor ubicación.En esta línea, Rocío, Antía y Sara, procedentes de A Coruña, llegaron a las 6.30 horas e hicieron una hora de trayecto con el objetivo de "coger algo antes de que arramplen con todo" en este primer día de julio, fecha clave para la entrega de llaves y la salida de nuevos pisos al mercado.Ante la escasez de oferta y los elevados precios, según denuncian, los jóvenes describen una situación "complicada" en la que los inmuebles disponibles no siempre cumplen con sus expectativas, aunque aseguran "saber a lo que vienen a Santiago"."En Santiago hay muchos estudiantes, es una ciudad universitaria y está complicado, sobre todo porque los pisos están como están, los caseros que se pongan un poco las pilas. Si bien, en Santiago ya sabes a lo que vienes, los pisos pues no son los mejores y son la mayoría interiores", ha relatado Malena, estudiante de Historia en la Universidade de Santiago de Compostela (USC).El sistema de "excursiones"El método para acceder a una vivienda en la capital gallega sigue un protocolo en el que, según detallan los estudiantes, las inmobiliarias anotan a los interesados en una lista por orden de llegada, agrupándolos según el número de habitaciones que busquen."Después, por orden de prioridad, eliges tú el que quieras; si somos los primeros, ese piso queda para nosotros", señalan.
En algunos casos, los agentes inmobiliarios organizan "excursiones" grupales para enseñar las viviendas disponibles a los jóvenes que esperan en la cola.En cuanto al aspecto económico, los estudiantes sitúan el precio medio en unos 300 euros por persona, lo que supone un presupuesto total de entre 800 y 900 euros por piso. Los jóvenes denuncian que, pese a costes "disparados", muchas viviendas presentan deficiencias notables.Otros testimonios critican la abundancia de habitaciones interiores, ventanas viejas y humedades.
"Los precios están carillos para lo que realmente es", lamentan luego de meses de búsqueda en portales digitales, donde aseguran encontrar "precios desorbitados".Esta situación, que los estudiantes definen como una "experiencia de Santiago", refleja la alta demanda en una ciudad eminentemente universitaria donde, según los propios jóvenes, los propietarios deberían "ponerse las pilas".
Información de 20 Minutos. Edición y redacción: Noticias Today.
Ver publicación original ↗
💬 Comentarios (0)
Iniciá sesión o creá tu cuenta para comentar.