La bomba soltada por Alberto Núñez Feijóo, este lunes, asegurando que el Gobierno pretende “fabricar nuevos votantes” con la “ingeniería electoral” construida por la conocida como ley de nietos ha zarandeado el debate político y ha planteado una cuestión clave: ¿Quiere el PP nacionalizar o no a los descendientes de emigrados españoles? Máxime cuando el propio líder del Partido Popular defendía en 2022 extender esa condición no solo a los exiliados sino a otros supuestos —a su juicio no de carácter político— y cuando en su programa electoral de las últimas elecciones prometían precisamente eso.

Después del enfrentamiento con el Ejecutivo, Génova ha tenido que clarificar su posición: reconocen que están a favor de lo mismo que estaban en 2023; es decir, de nacionalizar a todos los nietos de los descendientes de españoles que marcharon de España, no solo de los exiliados. Eso sí, demandan su regulación a través de otra ley, debatida en el Congreso, y desarrollada “con transparencia, rigor documental y atendiendo a criterios técnicos”.Seguir leyendo