Cómo cambian los recibos de sueldo a partir de ahora y qué deben mirar empresas y trabajadores

El recibo de sueldo que reciben mensualmente los trabajadores registrados de la Argentina cambió de forma estructural. El Decreto 407/2026, que reglamenta la Ley de Modernización Laboral 27.802, estableció un nuevo formato obligatorio que rige desde el 1 de junio y que las empresas deben empezar a aplicar en los próximos meses.
Se trata de la modificación más profunda al documento desde la sanción de la Ley de Contrato de Trabajo, hace más de cinco décadas.La reforma no toca el salario neto que cobra cada empleado. Lo que cambia es la información que ese documento debe exhibir.
Hasta ahora, el recibo partía del salario bruto y avanzaba hacia el neto. Con el nuevo esquema, el punto de partida pasa a ser el costo laboral total, el número que realmente paga la empresa para sostener un puesto de trabajo formal, antes de llegar a la remuneración bruta y al salario de bolsillo.El nuevo formato, en cuatro seccionesEl modelo oficial, incluido en el Anexo III del decreto, ordena el recibo en cuatro bloques:Datos identificatorios del empleador y del trabajador (CUIT, CUIL, calificación profesional).Contribuciones patronales y costo laboral total, con el detalle de lo que la empresa aporta por fuera del sueldo.Remuneración bruta y sus deducciones habituales.Remuneración neta a percibirLa novedad más visible es la incorporación obligatoria de un gráfico de torta que resume la composición del costo laboral.
Ese gráfico debe mostrar qué porcentaje corresponde a:seguridad social;obra social;INSSJP;ART; aportes sindicales;contribuciones a cámaras empresariales, entre otros conceptos.El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, explicó que el objetivo es que el trabajador pueda ver cuánto de lo que paga el empleador termina efectivamente en su bolsillo, y que todos los conceptos que se descuentan o se pagan por fuera del salario queden expuestos.Cualquier recibo que no incluya el gráfico o que agrupe los conceptos por fuera de los rubros exigidos por la norma se considera fuera de norma.Qué deben mirar las empresasEl primer punto de atención para las áreas de Recursos Humanos y los estudios contables es tecnológico. Los proveedores de software de liquidación de haberes deben actualizar sus sistemas para que los recibos generados cumplan con la nueva estructura de cuatro secciones más el resumen gráfico.
Rehacer manualmente cada recibo, sobre todo en empresas con dotaciones grandes, no es una opción viable.El segundo punto es normativo. El decreto trajo, asimismo del nuevo recibo, otros cambios que conviene monitorear en paralelo.
Desaparece la obligación de llevar libros de sueldos y jornales en soporte físico o digital, y el alta y la baja de trabajadores pasa a tramitarse exclusivamente a través de los sistemas de ARCA, sin necesidad de registros adicionales. También se dispone que las licencias médicas se instrumenten mediante receta digital, y se crea el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), que entrará en vigencia el 1 de noviembre y que reglamenta por separado el Decreto 408/2026 para el pago de determinadas indemnizaciones.El tercer punto, según coinciden especialistas en Recursos Humanos, es comunicacional antes que técnico.
La aparición de información sobre contribuciones patronales que antes no figuraba en el recibo puede generar consultas de los empleados, que verán por primera vez cifras que hasta ahora permanecían fuera de su alcance. Las compañías que ya empezaron a implementar el cambio están preparando materiales explicativos internos para anticipar esas dudas y evitar que el nuevo formato se interprete, erróneamente, como una reducción del salario.Qué deben mirar los trabajadoresPara el empleado, el cambio central es que va a poder ver, por primera vez en un documento oficial, el costo laboral total de su puesto y no solamente su propio sueldo.
Conviene remarcar un punto que genera confusión, el salario neto que se deposita en la cuenta bancaria no se modifica. Lo que se modifica es la cantidad de información disponible sobre los aportes y contribuciones que integran esa relación laboral, muchos de los cuales antes no se detallaban de forma desagregada.Los trabajadores deberían revisar, en su próximo recibo, que figuren los cuatro bloques obligatorios y el gráfico de composición del costo laboral.
Si el empleador todavía no adaptó su sistema de liquidación, es probable que el nuevo formato tarde algunos meses en aplicarse de forma completa, ya que la implementación es progresiva.Plazos y alcanceEl nuevo esquema es obligatorio para todos los empleadores del país, sin distinción de tamaño, cantidad de empleados o sector de actividad. Los organismos oficiales cuentan con un plazo de 120 días desde la publicación del decreto para terminar de poner en marcha el sistema en su totalidad, lo que implica que la adaptación completa se extenderá durante el segundo semestre del año.El cambio se enmarca en un paquete más amplio de la reforma laboral, que también modificó reglas sobre negociación colectiva, límites a las contribuciones sindicales y empresariales (que no podrán superar el 2% para los trabajadores ni el 0,5% para los empleadores en las cláusulas obligacionales) y el funcionamiento de las empresas de servicios eventuales.
Información de El Cronista. Edición y redacción: Noticias Today.
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