La playa de Quitapellejos, en la localidad almeriense de Palomares, acaba de recibir una bandera negra por contaminación radiactiva debido a la presencia de plutonio y americio en la zona. No obstante, esto no está relacionado con un vertido actual, sino con el accidente nuclear de 1966.

Ecologistas en Acción ha incluido a este arenal andaluz en el informe que cada año analiza los cerca de 8.000 kilómetros de costa española y otorga 48 distintivos —dos por cada provincia costera— para denunciar los casos de contaminación y mala gestión en el litoral.La organización denuncia que, luego de el choque de dos aviones militares estadounidenses, que provocó la caída de bombas termonucleares y la liberación de material radiactivo en Palomares, a zona sigue sin haber sido completamente descontaminada. Esto quiere decir que en el suelo todavía hay presencia residual de plutonio y americio.

A ello se suma el riesgo de que posibles proyectos urbanísticos en el área puedan remover estos terrenos contaminados y dispersar de nuevo partículas radiactivas.La otra bandera negra de AlmeríaPero esta no será la única bandera negra de Almería. Cada provincia tiene dos distintivos de Ecologistas en Acción.

El entorno de la Reserva Natural de Punta Entinas-Sabinar, entre Almerimar y El Ejido, ha recibido una por mala gestión. El motivo es la construcción de infraestructuras como los espigones del puerto deportivo de Almerimar, que han alterado el movimiento natural de la arena.

El informe apunta a una regresión de la costa progresiva, con pérdida de superficie de playa y degradación de los sistemas dunares y hábitats protegidos.Contaminación y mala gestión en la costa andaluzaLa costa andaluza suma otras banderas negras. La Ría de Huelva ha recibido una por la persistencia de la contaminación y la acumulación de proyectos industriales.

Ecologistas en Acción reclama mayor control de vertidos, evaluaciones ambientales más rigurosas y la restauración de espacios marismeños degradados. La playa Central de Isla Cristina ha sido señalada por la alteración del sistema dunar por la construcción del paseo marítimo.

La Bahía de Algeciras, en Cádiz, aparece en el informe por vertidos urbanos e industriales y la intensa presión portuaria. También se advierte sobre la expansión urbanística en zonas sensibles del litoral entre Vejer, Barbate y Tarifa, con afecciones a espacios naturales de alto valor ecológico.Málaga suma dos puntos críticos: la playa de Maro, por posibles vertidos de aguas residuales sin tratamiento adecuado, y la antigua Residencia de Tiempo Libre de Marbella, donde Ecologistas en Acción denuncia la pérdida de oportunidad para recuperar sistemas dunares frente a nuevos proyectos turísticos.La playa de La Charca, en la localidad granadina de Salobreña, ha recibido una bandera negra por episodios de contaminación y vertidos que incluso han llegado a provocar restricciones al baño, mientras que la playa de Los Berengueles, en el municipio de Almuñécar, ha sido señalada en el listado por la transformación del litoral asociada a nuevas urbanizaciones.