La factura de la luz que pagan millones de hogares en el mercado libre 'esconde' elementos que, bien gestionados por los consumidores, podrían abaratar su cuantía, hasta en 88 euros año. Revisar la tarifa en el momento de la renovación del contrato, normalmente cada año, para que se aplique la más ventajosas de las que ofrecen incluso las mismas comercializadoras o prestar atención no solo al precio del kilovatio/hora, sino también a la potencia contratada y ajustarla a las necesidades reales de cada consumidor son elementos de ahorro, según un informe que ha presentado este martes la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU).Junto con la comercializadora de electricidad Octopus Energy, la OCU ha estudiado durante seis meses -octubre de 2025 y marzo de 2026- casi 10.000 facturas de la luz de consumidores domésticos y en el mercado libre y ha identificado "ineficiencias" que impiden que los consumidores tengan la mejor tarifa posible.

No solo por optar por comercializadoras con precios más elevados, sino porque no detectan que dentro de las propias comercializadoras, en ocasiones los clientes tienen diferentes tarifas."Hay clientes de primera y de segunda con tarifas distintas", ha explicado el portavoz de la OCU, Enrique García, sobre uno de los hallazgos del estudio, que de manera general advierte de "ineficiencias" en el pago por la electricidad más ajustado que podrían hacer los consumidores y que en estos momentos no es posible tener información de las "tarifas reales" de las diversas comercializadoras. El dato totalmente fidedigno no lo refleja ni la Comisión Nacional para los Mercados y la Competencia (CNMC) en su comparador de ofertas de la luz ni la OCU en el suyo, admite García.

"La normativa establece que las comercializadoras tienen que comunicar a la CNMC las tarifas en el momento en que salen, pero no tienen obligación de legal las tarifas aplican", por ejemplo, al cabo de un año, la duración habitual de los contratos en el mercado libre y cuando se renuevan. "Por eso pedimos que haya esa obligación de que se publiquen las tarifas que se aplican, para que los consumidores puedan elegir con más criterio", ha incidido.

"Demostramos que una mala elección de la tarifa en el mercado libre puede salir muy cara", ha advertido.Renovar con la misma comercializadora a su mejor tarifa del momentoPrecisamente, la OCU señala que el momento de la renovación es clave para que el consumidor rebaje su tarifa. Según su estudio, las diferencias de tarifas entre las distintas comercializadoras.

Van desde la más barata a 51,89 euros/Mwh a 81,32 euros, una diferencia del 57% en la factura o de 450 euros al año por el mismo consumo. No obstante, llama más la atención sobre otro de los datos que refleja el estudio, que también dentro de la comercializadora hay distintas tarifas para sus distintos clientes, por una política comercial que, por ejemplo, ofrece descuentos para captar nuevos clientes de los que no se benefician consumidores que llevan más años.

En este caso, las diferencias entre clientes de una misma compañía de la luz pueden llegar hasta los 230 euros al año o incluso a los 400 euros en los casos más extremos. "En general, no hay que hablar de comercializadoras baratas o caras, hay que hablar de tarifas baratas y caras dentro de la misma compañía", explica García.

La recomendación de la OCU es "revisar el contrato al menos una vez al año", un momento que subraya que es tan importante como el momento de aceptar una oferta para cambiar de comercializadora. "En el mercado libre [de la electricidad] no nos podemos dormir en los laureles.

Hemos demostrado que una tarifa que fue competitiva un año al año siguiente puede no serlo", apunta el portavoz de la OCU. Ajustar el "exceso" de potencia contratada Uno de los aspectos positivos de los últimos años de crisis energéticas es que los consumidores cada vez entienden más la factura de la luz y que, en cada vez más casos, están al tanto de lo que pagan por cada kilovatio/hora que consumen.

No obstante, la OCU advierte de que eso solo no es suficiente y llama la atención sobre otro elemento que, cada vez con más frecuencia, es un factor clave que configura la factura final. Se trata de la potencia contratada, un aspecto que las comercializadoras han ido encareciendo para compensar sus ofertas sobre el consumo de la luz.Aunque afirma que las comercializadoras informan en sus webs del coste de las distintas potencias, el estudio concluye que un 34% de los consumidores podría rebajar su factura de la luz si ajustara la potencia contratada asus necesidades reales, que por lo general es superior a lo que necesitan.

Estima que hacerlo podría ahorrar a los hogares 88 euros al año, un 10% del gasto anual.Según la comparación de casi 10.000 facturas, la potencia media contratada es de 4,57 kW tanto en horario punta como en horario valle, mientras que el 37,7 % de ellas se concentra en el intervalo de potencia de 3,01 y 4 kW, inferior a la media contratada y donde habría margen para ajustarla a la baja. Comparando si la potencia contratada de los hogares sometidos a análisis es excesiva o insuficiente, la OCU concluye que el 43,7 y el 43,6% no tiene margen de ahorro con la que tiene, en hora punta y en hora valle, pero que hay un 34,2% que tiene un "exceso" de potencia contratada en horario punta y de 36,4% en horario valle.

El exceso varía pero hay más casos con un exceso de potencia entre 1,01 y 2 kW en relación con las "El precio [de la electricidad] no basta. Hay que tener en cuenta la potencia, muy determinante en el precio final", dice García sobre un componente de la factura que es un 82% al de los cargos o los peajes.

"El consejo práctico es revisar los picos máximos de potencia, ajustar con prudencia la potencia punta cuando haya margen claro de ahorro y mantener la potencia valle salvo en situaciones de desajuste extremo", dice la OCU.De la hora valle y punta a la tarifa plana todo el día En relación con lo anterior, las 10.000 facturas analizadas son una tarifa de acceso 2.0TD, de hasta 15 kW de potencia, que dan posibilidad de seleccionar dos potencias diferentes, una a horas punta (de lunes a viernes de 8 a 24 horas) y otra valle (el resto de las horas, sábados y domingos completos y festivos nacionales), a la que se añade el horario llano. No obstante, una de las cosas que observa la OCU es que cada vez más los consumidores optan por tarifas planas durante las 24 horas, ligeramente más baratas que si se diferencia por horas valle y punta, que permitiría concentrar el consumo eléctrico -por ejemplo, de hornos, lavadoras, etc.- en las horas con tarifa más barata.El 84% de las 10.000 facturas analizadas tiene un precio único las 24 horas del día, con un precio de 0,1516 euros/kWh, ligeramente inferior al de 0,1517 euros/kWh a la media de las tres tarifas en planos -periodo punta, llano y valle-.En este caso, el efecto no dirige directamente a un potencial ahorro frustrado.

Por una parte, optar por un precio fijo durante todo el día anula la posibilidad de ahorrar por poner la lavadora o el horno en los periodos más baratos. En otro orden, la OCU reconoce que los bajos precios por las renovables está haciendo que las diferencias queden "diluidas", incluso en el mercado libre, no vinculado tan directamente como la tarifa regulada a las subastas horarias.