Julián Quiñones se aparece en la zona de comentarios con la prensa y parece como si no hubiera jugado un partido de alta exigencia. Su amplio repertorio de habilidades puestas al servicio de México por su carta de naturalización lo han hecho ser un referente en este Mundial.

Sus tres goles lo tienen cerca de un dato histórico, sólo navega por debajo de los cuatro de Luis Hernández que consiguió en Francia 1998. Quiñones se mantiene ecuánime después del triunfo ante Ecuador y no escarba en la herida de sus rivales.

En la previa se decía que los ecuatorianos eran mejores por estar en mayor número en Europa. "Ya se vio que no.

No porque ellos jueguen ahí y nosotros no, quiere decir que son mejores, lo demostramos esta noche. Los que estamos en otras ligas trabajamos muy fuerte a diario y con disciplina para llegar aestos momentos del Mundial siendo competitivos".

De los frutos de sus goles, la Selección Mexicana ha cosechado una participación histórica, pero Quiñones trata de desmarcarse, como lo hace en el campo para dar crédito al colectivo. "Es bonito que le hablen a uno de esos récords de goles.

Pero la verdad es que yo priorizo lo grupal, está bien que me toque hacer los goles, no obstante, lo más importante es que el grupo esté trabajando en beneficio de México, yo no me fijo en mí". Al igual que todos sus compañeros, Quiñones se hinca ante la afición mexicana que desbordada de pasión ha colapsados las calles de todo el país y no para de festejar los triunfos como un bálsamos en sus vidas.

"Gracias a ellos por todo el cariño que nos manifiestan en redes sociales, nos llena de ánimos, lo mismo nuestras familias que siempre nos han apoyados. Sabemos que estaḿn contentos y queremos darles alegrías mayores".