Empleo, la deuda que arrastra el gobierno de José Raúl Mulino

La tasa de desocupación alcanzó el 10.4%, su nivel más alto desde 2021. Si se excluye el impacto de la pandemia, es el peor registro de los últimos cuatro años.
A esto se suma una tasa de informalidad del 47.1%. En este escenario, el principal desafío del gobierno de José Raúl Mulino sigue siendo generar empleo sostenible y productivo, asimismo de atraer más inversión extranjera directa.
Las cifras divulgadas en marzo de este año por el Instituto Nacional de Estadística y Censo (INEC) de la Contraloría General de la República le ponen rostro al desempleo que abarca en la actualidad a 227,302 personas, un incremento de 17,922 respecto a octubre de 2024 (209,380), elevando la tasa de desempleo nacional al 10.4%, con un mayor impacto en mujeres (127,488) que en hombres (99,814). “Esta alza fue más severa para las mujeres, cuya tasa pasó de 12.4% a 13.2%, mientras los hombres experimentaron un incremento de 7.7% a 8.1%”, precisó su momento el boletín de la Encuesta del Mercado Laboral. Aunque el deterioro del mercado laboral es un problema que se arrastra desde administraciones anteriores, el gobierno de José Raúl Mulino hasta ahora no ha logrado revertir esta tendencia.
A la población desocupada se suman los que están en la economía informal, no cuentan con seguro social y no tienen un sustento fijo. En este rango están 784,990 personas que forman parte del empleo informal no agrícola, cifra que representó el 47.1% de la población ocupada no agrícola.
Sumando los desempleados con los informales, más de un millón de personas no tienen un empleo fijo y están expuestos a la precariedad del mercado laboral. René Quevedo, experto en el sector empresarial, precisa que al hacer un balance de los primeros dos años de gobierno, en la primera mitad se acentúa el desempleo con el cierre de la actividad minera, protestas de los sindicatos del sector bananero y otros factores. “Se dio en el primer año crecimiento económico, pero sin empleo.
Luego entre 2025 y lo que va de 2026 ha habido cierta recuperación con algunos indicadores positivos en la contratación de personal”, reconoce aunque insiste en que no lo suficiente para revertir la tendencia. Según cifras del Instituto Nacional de Estadística y Censo (INEC), entre el 2012 y 2024, 24,174 asalariados perdieron sus trabajos, pero se agregaron 63,044 funcionarios y 264,153 informales a la economía.
De acuerdo con Quevedo, cada asalariado que perdió su empleo fue reemplazado en la economía por 3 funcionarios y 10 informales, síntoma de un severo proceso de precarización y estatización del empleo. En contraste, menciona que entre octubre 2024 y septiembre 2025 se generaron 73,733 nuevos empleos formales, 86% de ellos en la empresa privada (63,078), cambiando el patrón de los 12 años anteriores.
No obstante, el 99% de la expansión laboral sucedió en el eje canalero. En el resto de las provincias se perdieron 105,778 empleos, 31% de ellos formales.
Hay un crecimiento desigual del empleo que sigue afectando a las provincias. Pero a pesar de los eventos en Bocas del Toro, relacionados con la huelga en contra de la empresa Chiquita y las protestas en contra de la Ley 462 de la reforma de la Caja del Seguro Social, que motivaron el cierre de vías y una pérdida masiva de empleo, en el 2025 el Ministerio del Trabajo y Desarrollo Laboral tramitó 11% más contratos laborales que en el 2024 y la recaudación fiscal aumentó en 13.4%. “Las tendencias positivas se acentuaron en el primer cuatrimestre del 2026.
Mitradel tramitó 20% más contratos laborales que en el mismo período del 2025 y se registró la segunda cifra más alta de venta de vehículos de la historia para el mismo período, apenas 12 unidades por debajo de las ventas alcanzadas en el 2016 (21,729), concurrente una importante caída de la morosidad bancaria, que se ubica en 5.8% frente al 7% del año anterior, un descenso proporcional de más del 18%”, explica Quevedo al indicar que hacia esta primera mitad del año se percibe una recuperación. Ambos indicadores serían síntomas de una mayor confianza en la economía, telón de fondo de la importante transformación que viene registrando el mercado laboral, inducida por una mejora de la gobernabilidad y la inversión privada en el sector interno de la economía, que genera la mayoría de los empleos en el país.
Esa recuperación de algunos indicadores contrasta con otra realidad, la necesidad que tienen los jóvenes de tener empleo. Los jóvenes siguen siendo el gran reto. “A pesar de la fuerte recuperación del empleo formal privado en el 2025, 5 mil jóvenes menores de 30 años perdieron sus trabajos y otros 8 mil empezaron a buscarlo y no lo encontraron\", expresa Quevedo.
Insiste en que hay una enorme brecha en cuanto al mercado laboral entre el Eje Canalero y el interior del país. En la provincia de Panamá se generaron 24,615 empleos juveniles en el 2025, 3,415 en Panamá Oeste y 1,087 en Colón.
No obstante, el resto de las provincias se perdieron 34,199 empleos juveniles, principalmente en Chiriquí (11,722), Coclé (5,678), Veraguas (2,460) y Los Santos (1,834). “Este fenómeno incrementa el riesgo de esta población a incurrir en actividades delictivas, así como que aumente la propensión a migrar hacia Panamá en búsqueda de oportunidades laborales”, advierte el analista. Considera que en este contexto, urge estimular la inversión privada y la generación de empleos formales en el interior del país.
Información de La Prensa (Panamá). Edición y redacción: Noticias Today.
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