Menos bebés, más jubilados: la advertencia de la UNSa

SALTA.— La fuerte caída de la natalidad en Argentina ya dejó de ser únicamente un dato demográfico para convertirse en una señal de alerta económica. Así lo planteó el Laboratorio de Estadísticas para la Toma de Decisiones (LABSTAT) de la Facultad de Ciencias Económicas, Jurídicas y Sociales de la Universidad Nacional de Salta (UNSa), que advirtió que el descenso sostenido de los nacimientos tendrá un impacto directo sobre la sustentabilidad del sistema jubilatorio en las próximas décadas."La cantidad de nacimientos en Argentina bajó prácticamente a la mitad en los últimos diez años", explicó Einer Batista, coordinador de LABSTAT, en una entrevista con Radio Salta.
Según precisó, se pasó de alrededor de 780.000 nacimientos en 2014 a poco más de 413.000 en 2025."Esos menos bebés que están naciendo van a ser futuros aportantes que no van a estar contribuyendo al sistema previsional. Vamos a tener la mitad de los trabajadores que normalmente esperábamos", remarcó.El especialista explicó que el régimen previsional argentino funciona bajo un esquema de reparto, en el que los trabajadores activos financian las jubilaciones actuales.
No obstante, advirtió que esa relación viene deteriorándose desde hace años."Antes había tres o cuatro trabajadores activos por cada jubilado. Hoy ya tenemos aproximadamente dos trabajadores por cada pasivo y esa relación seguirá empeorando si continúa cayendo la natalidad", aseveró.Según Batista, el problema ya tiene consecuencias sobre las cuentas públicas.
Indicó que en la actualidad cerca del 40% del presupuesto nacional se destina al pago de jubilaciones y pensiones, pero que los aportes de los trabajadores registrados no alcanzan para cubrir ese gasto, por lo que el Estado debe recurrir a otras partidas presupuestarias para financiar el sistema. "El sistema ya está deteriorado y cada vez va a estar más deteriorado", resumió.El fenómeno no responde únicamente a una menor cantidad de nacimientos.
También está asociado al aumento de la esperanza de vida, que incrementa el número de personas mayores que permanecen durante más tiempo dentro del sistema previsional."Vamos a tener menos trabajadores activos aportando y más personas jubiladas necesitando una pensión. Ahí es donde el sistema entra en conflicto y aparece un déficit que ya es estructural", indicó en un video difundido por la Facultad de Ciencias Económicas.Cambio aceleradoBatista explicó que la disminución de la natalidad es un fenómeno mundial, aunque en Argentina sucedió con una velocidad inusual.
"En Europa este proceso llevó varias décadas. En Argentina, hasta 2014 los nacimientos venían creciendo y después comenzaron a caer año luego de año", indicó.El especialista recordó que para mantener estable el tamaño de una población la tasa de fecundidad debería ubicarse por encima de 2,1 hijos por mujer.
No obstante, indicó que las estimaciones actuales la ubican en torno a 1,3. "Si este comportamiento se mantiene durante las próximas décadas, hacia fines de este siglo la población argentina comenzará a reducirse", advirtió.Entre las causas mencionó la mayor participación de las mujeres en el mercado laboral, los cambios en los proyectos de vida de las nuevas generaciones y la postergación de la maternidad y la paternidad."Hoy muchos jóvenes priorizan su desarrollo profesional, viajar o directamente deciden tener un solo hijo o no tener hijos", explicó.
Al mismo tiempo destacó que la caída del embarazo adolescente constituye uno de los aspectos positivos asociados a estos cambios sociales.Otro de los cambios que preocupa a los investigadores es la transformación de la estructura etaria del país. Batista explicó que históricamente Argentina tenía una pirámide poblacional con una base amplia de niños y jóvenes y una cúspide reducida de adultos mayores."Esa pirámide ya está cambiando.
La base se está achicando y la parte superior se está ensanchando. Con el tiempo dejará de parecer una pirámide para asemejarse cada vez más a un rectángulo", describió.
Esto ocurre porque nacen menos personas mientras aumenta la expectativa de vida gracias a los avances sanitarios y tecnológicos.El desafío previsionalFrente a este escenario, desde LABSTAT sostienen que será necesario debatir reformas previsionales, aunque reconocen que se trata de un tema políticamente sensible."En algún momento se va a empezar a discutir una reforma previsional. Es una medida impopular porque nadie quiere escuchar que deberá trabajar más años", indicó Batista, al recordar que otros países ya elevaron la edad jubilatoria o aumentaron los años de aportes requeridos.
Mientras tanto, el laboratorio impulsa una estrategia de concientización sobre la planificación financiera de largo plazo. El especialista recomendó que los trabajadores comiencen a evaluar alternativas complementarias para su retiro, como seguros de retiro, fondos de inversión u otros instrumentos de ahorro de largo plazo.
Información de El Tribuno (Salta). Edición y redacción: Noticias Today.
Ver publicación original ↗
💬 Comentarios (0)
Iniciá sesión o creá tu cuenta para comentar.