SANTA FE.— La ciudad de Santa Fe puso en marcha una estrategia conjunta para enfrentar uno de los fenómenos naturales que más complicaciones genera en la laguna Setúbal: la acumulación de embalsados y grandes masas de vegetación acuática que obstruyen la navegación en distintos sectores del espejo de agua. Este martes, en una reunión realizada en Capital Activa, funcionarios provinciales y municipales, representantes del Ejército Argentino, concejales y referentes de clubes e instituciones náuticas presentaron un plan de acción destinado a remover los embalsados acumulados en la Setúbal y el riacho Santa Fe.

El objetivo central es acondicionar los escenarios acuáticos de cara a los Juegos Suramericanos que se desarrollarán entre el 12 y el 26 de septiembre, asimismo de preparar la infraestructura natural para la próxima temporada turística. El coordinador de Gabinete de la Municipalidad de Santa Fe, Víctor Hadad, destacó que la iniciativa es el resultado de un amplio proceso de articulación institucional.

"Esto es una construcción colectiva que involucra entre 20 y 30 instituciones. Participan el Ejército, Prefectura, universidades, clubes náuticos, paradores y distintos actores que tienen relación con la laguna", enumeró.

El funcionario explicó que los trabajos estarán enfocados en sectores críticos como los antiguos pilotes ferroviarios ubicados frente al Faro, el entorno del Puente Colgante, el Puente Oroño y el riacho Santa Fe. Sobran los motivos "Tenemos tres razones fundamentales para avanzar: el uso cotidiano que hacen los vecinos de estos espacios, los Juegos Suramericanos de septiembre y la cercanía de la temporada de verano", remarcó.

Hadad precisó asimismo que el municipio avanza en un convenio con el Ejército Argentino para realizar una intervención inicial de gran escala sobre los camalotales y embalsados acumulados. "La idea es hacer un ataque grande al problema y después sostener una mesa operativa y de diálogo permanente para monitorear la situación y actuar preventivamente", indicó.

Respecto del financiamiento, explicó que los recursos para combustible, mantenimiento de embarcaciones y personal serán aportados de manera conjunta por la Municipalidad y el Gobierno provincial. Tres meses de trabajo Por su parte, la teniente coronel Romina Soldad explicó que el Ejército desplegará medios y personal especializados durante los tres meses previos al inicio de los Juegos.

"El plan de trabajo se extenderá principalmente sobre la laguna Setúbal y el sector del puente Oroño -puntualizó ante la prensa-. Vamos a trabajar con botes, lanchas de empuje y remolque y personal militar capacitado para este tipo de operaciones", explicó.

La oficial remarcó que la tarea no consiste únicamente en desprender la vegetación acumulada. "No se trata sólo de liberar el embalsado.

También debemos acompañarlo hasta el curso principal del río para evitar que vuelva a quedar retenido o se enraíce nuevamente", explicó. Según indicó Soledad, las acciones avanzarán progresivamente de norte a sur y estarán sujetas a las condiciones meteorológicas y al comportamiento hidrológico del sistema.

"La meta es llegar a septiembre con la zona completamente despejada para garantizar la realización de las competencias", aseveró. Una necesidad para todo el parque náutico Desde el sector deportivo, Pablo Sanchis, referente de la Escuela de Remo Tupá, valoró el consenso alcanzado entre los distintos actores involucrados.

"Estos trabajos son fundamentales no sólo para las competencias de remo de los Juegos Suramericanos, sino también para todas las actividades náuticas, recreativas y turísticas que se desarrollan en la ciudad", expresó. El dirigente consideró que el desafío va más allá de resolver una situación puntual.

"Lo importante es que se logró un acuerdo entre el sector público, el privado y las instituciones para atacar el problema actual y también pensar en el mantenimiento futuro", remarcó. Sanchis aclaró que, aunque en los últimos meses hubo preocupación por otros sectores de la laguna, la prioridad actual se concentra en el riacho Santa Fe y la Setúbal.

"El problema es integral porque afecta a toda la laguna y a las instituciones deportivas que trabajan en este entorno. Vivimos en un humedal y el crecimiento de vegetación acuática es un fenómeno natural, por lo que necesitamos una solución sostenible para seguir utilizando estos espacios", indicó.

Un problema recurrente La acumulación de embalsados en la laguna Setúbal no es un fenómeno nuevo. Durante los últimos años, distintos episodios generaron bloqueos parciales y totales en los canales de navegación.

Uno de los casos más significativos sucedió durante el reciente repunte del río Paraná, cuando enormes masas de vegetación quedaron retenidas entre los antiguos pilotes ferroviarios ubicados frente al Faro de la Costanera Oeste, formando una barrera natural que llegó a extenderse de orilla a orilla e impidió el acceso a sectores de la laguna. Especialistas explicaron entonces que estos embals