Se mantiene con vida y ha estado recibiendo hidratación desde que fue localizado el pasado domingo, pero su rescate se ha complicado debido a que se encuentra en la garita del sótano del edificio en el que trabajaba como vigilante, constató EFE. Su esposa Gusbimar González se encuentra a las afueras del edificio desde el jueves, después de que su pareja no llegara a casa en su horario habitual luego de concluir su turno de vigilancia en el edificio residencial.

Según voluntarios de la Cruz Roja venezolana, Gil pudo preservar su vida gracias a la garita que fue su escudo de protección. “Lo que si me dicen es que está un poco difícil el acceso hacia él y que están tratando de quitar los escombros con herramientas manuales porque no pueden meter máquinas ya que el edificio está muy afectado”, agrega la esposa. Sobre el tiempo del rescate, no hay exactitud, los rescatistas empezaron formalmente la labor a las 10:00 hora local (14:00 GMT) del lunes pero no saben cuándo concluirán.

González ve con esperanza el trabajo de estos grupos, provenientes de Estados Unidos, Chile, Costa Rica, Vietnam, Portugal, El Salvador y México, por lo que exhorta a seguir buscando en otras zonas de la región costera. “Yo tengo la corazonada de que están esperando que los saquen debajo de los escombros”, expresa sobre otros posibles sobrevivientes. Según datos del Gobierno venezolano, en la zona del desastre hay desplegados, luego de los sismos de magnitud 7,2 y 7,5 del pasado 24 de junio, 3.660 rescatistas extranjeros, 148 perros, 49 vehículos de apoyo y 26.121 efectivos venezolanos La ONU está coordinando a más de 2.000 rescatistas enviados desde 27 países para buscar supervivientes bajo los escombros.

Según las últimas cifras ofrecidas este lunes por el Gobierno de Venezuela, unas 6.461 personas han sido rescatadas y al menos 1.943 han fallecido, mientras que 10.571 resultaron heridas.