Un informe elaborado por organizaciones especializadas en vigilancia digital sostiene que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) amplió el uso de inteligencia artificial, análisis de datos y sistemas digitales para identificar, rastrear y facilitar la detención de inmigrantes en Estados Unidos.El estudio indica que esta expansión tecnológica sucedió junto con un aumento de los recursos destinados al control migratorio. Según los investigadores, las agencias federales incorporaron nuevas capacidades digitales para fortalecer sus operaciones.Qué herramientas utiliza el ICE, según el informeEl documento, titulado La tecnología detrás del ICE: oligarcas, control migratorio y la amenaza a la democracia, fue elaborado por las organizaciones Mijente, Just Futures Law y Surveillance Resistance Lab, dedicadas al análisis de políticas migratorias, derechos civiles y tecnologías de vigilancia.El informe identifica varias herramientas utilizadas por las agencias migratorias.

Entre ellas destacan plataformas de análisis de datos capaces de cruzar información procedente de múltiples registros.También menciona sistemas de reconocimiento facial impulsados por inteligencia artificial.La investigación incluye programas para monitorear redes sociales y la actividad pública en internet.Asimismo, señala herramientas destinadas a extraer información almacenada en teléfonos celulares.El estudio también menciona el uso de intermediarios de datos, conocidos como data brokers, que reúnen información personal obtenida de distintas fuentes.A esa lista se suman torres inteligentes, drones y sensores destinados a tareas de vigilancia fronteriza.Los investigadores también identifican sistemas de inteligencia artificial diseñados para procesar grandes volúmenes de información en menos tiempo.Según el documento, la integración de estas capacidades facilita el acceso a información procedente de distintos entornos digitales y acelera los procesos de identificación utilizados en investigaciones migratorias.El gasto en tecnología para control migratorio alcanzó un máximo históricoLa investigación afirma que los contratos del ICE y de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) con 11 empresas identificadas por los autores como proveedoras de tecnología de vigilancia pasaron de poco más de $310 millones en 2025 a $513 millones en 2026.El informe describe esa cifra como un máximo histórico.Los investigadores atribuyen buena parte de ese incremento a contratos con compañías como Palantir y Anduril, especializadas en análisis de datos, inteligencia artificial y sistemas de vigilancia utilizados por organismos gubernamentales.El estudio sostiene que el aumento del presupuesto refleja una apuesta por herramientas capaces de procesar información, detectar patrones y respaldar labores relacionadas con el control fronterizo y la aplicación de las leyes migratorias.Las preocupaciones que plantea el informeLos autores del estudio afirman que la incorporación de estas tecnologías abre interrogantes sobre la privacidad, la supervisión estatal y la protección de los derechos civiles.Entre las principales preocupaciones mencionan el uso del reconocimiento facial, el acceso a bases de datos comerciales, la recopilación de información digital y la utilización de procesos automatizados en procedimientos migratorios.El informe también advierte que estas herramientas permiten a las autoridades migratorias recolectar, integrar y analizar grandes volúmenes de información personal en una escala sin precedentes. Según los investigadores, el desarrollo de estas capacidades avanzó más rápido que los mecanismos actuales de supervisión pública.El documento añade que la combinación de inteligencia artificial, bases de datos comerciales y sistemas de vigilancia digital amplía la capacidad del gobierno para monitorear movimientos, actividades e interacciones de las personas.Los autores consideran que este escenario requiere mayores niveles de transparencia sobre el funcionamiento de estas herramientas y sobre el uso que las agencias federales hacen de la información recopilada.Como parte de sus conclusiones, el estudio sostiene que la expansión de estas capacidades tecnológicas debería estar acompañada de controles públicos más estrictos y mecanismos independientes de supervisión que permitan evaluar sus efectos sobre los derechos civiles y la privacidad de los inmigrantes y otros residentes en Estados Unidos.*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial.

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