Erling Haaland celebró la clasificación de Noruega a octavos con un festejo viral: se soltó la cabellera y lució un casco de “vikingo” luego de la victoria 2-1 sobre Costa de Marfil. La imagen del delantero se difundió en redes y encendió el entusiasmo de los aficionados noruegos.

El triunfo asegura a Noruega un lugar en la siguiente fase del Mundial.