El narcotráfico amplía sus negocios utilizando recursos forestales nativos de Bolivia. Luego de conocerse en Chile la incautación de droga más grande de su historia, en Brasil se encontró el mismo mecanismo para introducir droga desde Bolivia: cocaína impregnada en tablones y troncos de madera.

Esta vez, se estima que son entre 20 y 50 toneladas de cocaína líquida. La operación antidroga, bautizada Escudo de Madera, fue dirigida por tres países -Estados Unidos, Brasil y Bolivia- y comprobó que el material infectado llegó a Brasil desde el departamento de Santa Cruz, al este de Bolivia.Leer más | Más de 9 mil hectáreas de tala ilegal: la maquinaria de deforestación que une permisos estatales y tráfico de tierras en territorio indígena de BoliviaCon base en información de inteligencia compartida, el 19 de junio de 2026, las autoridades incautaron ocho camiones cargados de madera, dice parte del informe desarrollado por la Receita Federal de Brasil, la agencia pública que gestionar las aduanas, al que tuvo acceso Mongabay Latam.

Según los datos obtenidos, cuatro camiones fueron identificados en la ciudad de Corumbá y otros cuatro en la ciudad de Cáceres. Ambas poblaciones están cerca de la frontera con Bolivia y se ubican en la región de Mato Grosso.

En cada ciudad se incautaron 130 toneladas de madera, que ahora están “bajo inspección” en territorio brasileño. Se estima que entre el 10 % y el 20 % del peso de la carga puede consistir en sustancias ilícitas, afirmaron las autoridades en un parte oficial.Este caso tiene conexión con la investigación que se llevó a cabo en Chile.

Según las pesquisas, en ese país se realizaron desde Bolivia 32 envíos de madera impregnada con cocaína y ketamina ejecutados por 15 empresas madereras. El total de droga identificada fue de 108 toneladas, lo que representa un valor superior a 8334 millones de dólares en mercados internacionales, según la investigación.

La madera incautada fue de 1280 toneladas.Según la información, ambas investigaciones fueron coordinadas por la Drug Enforcement Administration (DEA) de Estados Unidos. “Las incautaciones realizadas recientemente en Chile y ahora en Brasil están relacionadas, ya que provienen de la misma planta de producción en Bolivia”, dice el texto del reporte oficial.Según explicó a este medio un fiscal boliviano con acceso al caso, se confirmó que los tablones de madera que llegaron a Brasil salieron del departamento de Santa Cruz, al este de Bolivia. “El caso está todavía en etapa de investigación. Por ejemplo, la madera está en almacenes totalmente seguros [en Brasil], ya que las pruebas se llevaron a laboratorios de la DEA”, explicó el investigador.Los bosques como mercancía del crimen organizadoEl fiscal expresó que para un cargamento de 260 toneladas de madera se estima que se destruyeron aproximadamente entre 170 y 200 árboles nativos adultos.

Todavía no se confirmaron las especies de madera utilizadas para este delito, pero una fuente con acceso directo a la investigación en Brasil expresó a Mongabay Latam que en su mayoría es el tajibo o lapacho, cuyo nombre científico es (Handroanthus o Tabebuia), que se encuentra en los departamentos amazónicos de Pando y Beni y en Santa Cruz.Leer más | Argentina: “Con la hidrovía del Paraná, las audiencias públicas y los estudios de impacto ambiental han perdido su sentido originario” | ENTREVISTALa fuente también precisó que se halló el árbol morado o moradillo (Machaerium scleroxylon), conocido por el color morado oscuro de su madera, que asimismo es sumamente dura, pesada y muy cotizada para muebles de lujo y pisos. En su mayoría se encuentra en la región de Chiquitania en Bolivia.En la operación de Chile también se halló almendrillo (Dipteryx odorata), que en Bolivia se encuentra por lo general en el trópico de Cochabamba, zona donde existen las plantaciones de hoja de coca.

Tanto el tajibo como el morado y el almendrillo son especies nativas de Bolivia.Jorge Santistevan, exmilitar experto en temas de seguridad y actual secretario de Seguridad Ciudadana de la Gobernación de Santa Cruz, explicó a Mongabay Latam que la modalidad de droga impregnada en madera “es una práctica permanente en Bolivia” y afirmó que existen organizaciones criminales dedicadas a este tipo de operaciones utilizando recursos forestales que salen de los bosques de manera legal.“Lo que se debería verificar acá es la capacidad de control en fronteras y rutas de exportación. Se han vulnerado varios filtros y en ambos casos [de Chile y Brasil] se han burlado todos los controles”, destacó el experto, quien planteó la necesidad de conformar un gabinete de crisis interinstitucional para mejorar la coordinación en la lucha contra el narcotráfico.Según el experto, las especies utilizadas por las mafias en Bolivia son maderas duras de alta densidad como el tajibo y el almendrillo.

Un árbol adulto o mediano de tajibo –de acuerdo con el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE)- tiene un peso promedio de 1.5 toneladas de madera aserrada comercial.Tomando los datos del IBCE y dividiendo las 260 toneladas interceptadas entre el peso promedio por árbol, se obtiene una cifra de por lo menos 173 árboles talados.Según la investigación brasileña, las pruebas preliminares dieron positivo por cocaína en estado líquido. La operación implicó una “acción integrada y coordinada de diversos organismos”, como el Servicio Federal de Ingresos de Brasil, que llevó a cabo la coordinación, inteligencia y control aduanero; el Ejército brasileño, que ejecutó la seguridad de la carga y de las zonas de detención; el Grupo Especial de Segurança de Fronteira (GEFRON), que brindó apoyo operativo la Policía de Ciencias Forenses de Brasil, que llevó a cabo exámenes y análisis forenses preliminares; y la Policía Federal de Brasil, que tiene experiencia técnica en tráfico internacional de drogas, realización de investigaciones criminales y custodia de detenidos.“Todos los procedimientos siguieron estrictamente los protocolos de cadena de custodia, garantizando la integridad de las pruebas.

La operación se desarrolló en zonas bajo el régimen de Zona de Control Integrado (ZCI). La carga permanece íntegramente dentro del territorio brasileño, bajo el control de las autoridades nacionales”, dice el informe oficial.En el marco de la cooperación internacional, se garantizó el acceso a Aduanas de Bolivia para el seguimiento de las inspecciones y el informe destaca que “no existe absolutamente ninguna posibilidad de que la carga sea devuelta a territorio boliviano”.“La Operación Escudo de Madera pone de relieve el alto grado de sofisticación de las organizaciones criminales”, destaca el informe.Investigación legislativaTomasa Yarhui, senadora boliviana de Alianza Libre, aseveró a Mongabay Latam que el Senado de ese país conformó una comisión legislativa que investiga los casos de narcomadera en Chile y Brasil y sugirió a esta instancia convocar a las autoridades para también investigar los impactos ambientales de estos delitos.Leer más | “La transición hacia las energías renovables aún está lejos de producirse a la velocidad necesaria” | ENTREVISTA“Acá surgen muchas interrogantes.

¿Cómo están trabajando en la revisión y registro de madera que sale del país? ¿Es madera legal o ilegal la que están usando las mafias?

¿Dónde se realiza este método de impregnación tan sofisticado? ¿Hay detenidos?

No podemos arrasar con nuestros bosques y de paso que exista otro delito vinculado, como es el narcotráfico”, reprochó Yarhui.En Bolivia, las Fiscalía investiga una cadena de ilícitos luego de el conocimiento de ambos casos. Primero se debe comprobar cómo salió la madera a Chile y Brasil de una zona forestal y si los tablones habrían salido con documentos legales.

Asimismo, se debe identificar a los aserraderos o laboratorios donde se impregnó la droga. De hecho, las autoridades del Ministerio Público aseguraron a Mongabay Latam que ya existen algunos aserraderos identificados en Pando, La Paz, Santa Cruz y Cochabamba.Según Yarhui, también se debe indagar que en Bolivia muchas veces el tráfico de drogas está ligado al lavado de dinero mediante la compra de tierras, tala ilegal y conversión de bosques en zonas ganaderas. “Estamos viendo cada vez más pistas [aéreas] clandestinas cerca de parques naturales, vemos vías ilegales por donde sacan madera sacan madera sin ningún tipo de control, sobre todo en zonas de la Amazonía.

Entonces, todo eso se debe investigar y lo mejor es que el fiscal general [Roger Mariaca] acuda a la comisión legislativa para responder todas estas preguntas”, expresó la legisladora.El métodoEl proceso de impregnación de droga en madera requiere una técnica moderna, lo que hace que sea indetectable a escáneres e incluso al olfato de canes antidroga adiestrados. La droga se impregna en la madera mediante un proceso químico avanzado de absorción que aprovecha la porosidad natural del material.Primero se realiza una fase de deshidratación de la madera, que es sometida a calor extremo para retirar toda su humedad.

Luego se pasa por un proceso de vacío y presión, en el que se introduce la droga en estado líquido en los poros y fibras de la madera.Para extraer la droga en el lugar de destino, aplican el mismo proceso de manera inversa. Utilizan solventes químicos, ácidos o bases para disolver la droga y luego separarla de la madera mediante filtrado, cristalización y evaporación.El artículo original fue publicado por Ivan Paredes Tamayo en Mongabay Latam.

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