Rosmary Estigarribia expresó que las falencias de la infraestructura representan un riesgo para quienes acuden diariamente a consultas y sesiones de quimioterapia. Asimismo, advirtió que las filtraciones podrían comprometer los costosos medicamentos utilizados en los tratamientos. “Quiero mostrar la realidad y lo hago a través de mis redes sociales.

Con este clima de tanta humedad que estamos viviendo se torna insostenible seguir con este problema que tenemos en Ciudad del Este. Pido por favor que se hagan presentes las autoridades para que vengan a ver qué se puede hacer por este predio, ya que dentro de poco corremos el riesgo de que caiga sobre nosotros con la humedad que viene del techo y las paredes”, expresó.

La denunciante también exigió a los responsables políticos agilizar los procesos licitatorios y construir un área adecuada para quienes luchan contra el cáncer. “Solicito a las autoridades que tengan vergüenza, que dejen los formalismos, las licitaciones y las audiencias en las que ni siquiera nos reciben, y construyan un lugar digno”, expresó. El material audiovisual también muestra a una médica secando el agua acumulada en el piso a causa de las goteras del techo, lo que evidencia las precarias condiciones de trabajo y atención del pabellón.

Hace dos años se llevó a cabo la palada inicial para la ampliación del pabellón oncológico, una iniciativa impulsada por la Gobernación de Alto Paraná. No obstante, la construcción nunca inició, aunque luego de la última movilización realizada hace una semana se confirmó que el proyecto se encuentra en la actualidad en proceso licitatorio.

Según explicó la afectada, ya existía un convenio firmado con el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social (MSPyBS), pero la licitación correspondiente nunca fue liberada, por lo que el plan permanece paralizado. Las bajas temperaturas agravan aún más la crítica situación del servicio, que carece de una sala de espera cerrada.

Como consecuencia, los pacientes deben soportar el frío a la intemperie o en los pasillos abiertos del hospital mientras aguardan su turno para ser atendidos.