Ni Torremolinos ni Madrid: la primera ciudad de España que celebró el Orgullo

El primer Orgullo LGTBIQ+ de España no tiene nada que ver con lo que se conoce hoy en día. No fue una fiesta.
Ni tampoco había carrozas, música, banderas o colores. Lo que sí hubo fue miedo, rabia y, sobre todo, coraje.
Y es que declararse homosexual en la Barcelona de 1977 podía significa acabar en la cárcel. Aun así, miles de personas salieron a la calle a gritarlo.
Fue una manifestación, y también un acto de amor propio en un país que aún aprendía a respirar en libertad.Todo inició casi una década antes en Nueva York. Luego de una noche de represiones por parte de la policía en el bar Stonewall Inn, uno de los locales donde la comunidad homosexual se escondía, el 28 de junio de 1969 los clientes y los residentes del barrio Greenwich Village decidieron unir fuerzas para protestar contra la discriminación y la opresión que estaban sufriendo.
Fue la primera vez que el colectivo no solo se defendía, sino que lo hacía con la cabeza alta. Esa rabia se convirtió en una marcha.
Entonces, nació el Orgullo.Pero España tuvo que esperar unos años más para que sus calles se llenasen de orgullo. El franquismo seguía en pie y con él la Ley de Peligrosidad y Rehabilitación Social, que castigaba la homosexualidad con multas, cárcel o internamiento en centros psiquiátricos.
No obstante, eso no detenía al colectivo. En la clandestinidad comenzaron a organizarse y en la década de los 70 nació el Front d'Alliberament Gai de Catalunya (FAGC).
Durante años, enviaron cartas a políticos, escribieron desde el exilio y editaron la revista Arcadie que se distribuía desde Francia.Barcelona se levantó por los derechos LGTBIYa un 28 de junio de 1977 la FAGC convocó una manifestación por las Ramblas de Barcelona. Dos semanas antes se habían celebrado las primeras elecciones democráticas de España luego de la dictadura.
El aire estaba cambiando, pero el miedo seguía presente. Aun así, unas 4.000 personas lideradas por un grupo de travestis tomaron las calles de la capital catalana.
"No somos maricones, somos transexuales", gritaban. El final de esta primera manifestación se saldó con cargas policiales, cinco heridos y un detenido.
El doctor Oriol Martí, profesor de Medicina, fue arrestado por gritar demasiado y pasó más de 50 días en la cárcel Modelo.Un año después Madrid vivió su propio despertar. El Frente de Liberación Homosexual de Castilla convocó una marcha con 7.000 personas desde Méndez Pelayo hasta la plaza de Mariano de Cavia.
Políticos, feministas y sindicatos mostraron su apoyo al colectivo. Mientras, en Barcelona, donde la marcha había sido prohibida, unas 2.000 personas recorrieron las calles al grito de "La Iglesia no nos acepta, pero Dios nos quiere".
En 1979, el FAGC repitió la convocatoria para pedir la legalización de las organizaciones gays. Y lo lograron en 1980.
Información de 20 Minutos. Edición y redacción: Noticias Today.
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