La clasificación de Marruecos para octavos de final del Mundial luego de eliminar a Países Bajos desató desde la madrugada del martes la euforia entre los marroquíes en territorio neerlandés, la mayor comunidad inmigrante del país, con celebraciones multitudinarias, bocinazos, banderas y fuegos artificiales por una victoria que muchos vivieron como algo más que un triunfo deportivo.Seguir leyendo