Una fuerte réplica ha sacudido el norte de Venezuela, enviando a residentes aterrorizados corriendo a las calles cinco días después de los dos terremotos que mataron a 1.719 personas, dejaron decenas de miles de desaparecidos y desencadenaron una creciente emergencia humanitaria. El régimen reconoce 1.719 muertos, la mayoría en La Guaira, asimismo de 5.034 heridos y más de 50 mil personas desaparecidas.