Xu Shicheng tiene marcados vínculos con Chile. El destacado experto chino en América Latina recuerda que varios amigos suyos viajaron al país a estudiar y se reunieron con Salvador Allende antes que se convirtiera en presidente.

Asimismo, señala que la primera vez que visitó Santiago, en 1989, estuvo un mes en Flacso (Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales). “En ese tiempo había muchos centros de investigación de donde salieron varios ministros”, apunta sobre las figuras que integrarían luego los gobiernos de la Concertación. Asimismo, rememora que estuvo en la Universidad de Chile y se muestra orgulloso de las traducciones que ha hecho de las obras de Gabriela Mistral y Pablo Neruda. “En mi casa tengo tanto libros originales en español de Pablo Neruda como las versiones de la traducción al chino”, cuenta.Esta semana, Xu Shicheng participó en Beijing en el Seminario para Profesionales del Sector de Medios de Comunicación de Chile, organizado por el Ministerio de Comercio de China y entre cuyos invitados se encuentra La Tercera.Formado en el Departamento de Español de la Universidad de Pekín, en la Universidad de La Habana (Cuba) y en el área de Historia de la Universidad Nacional Autónoma de México, Xu Shicheng en la actualidad es investigador del Instituto de América Latina (ILAS), el principal centro de investigación integral sobre América Latina en China.

El ILAS pertenece a la Academia China de Ciencias Sociales (CASS), uno de los principales think tanks de Asia y del que el académico es miembro honorario.En su conferencia, titulada “Intercambios y aprendizaje mutuo entre las civilizaciones de China y América Latina y la Iniciativa para la Civilización Global”, el investigador afirmó que para el presidente chino Xi Jinping “todas las civilizaciones son iguales, no hay civilizaciones inferiores ni superiores”.Al respecto, ante una consulta de La Tercera sobre la nueva Estrategia de Seguridad Nacional de Donald Trump que expone claramente el objetivo de reforzar la influencia de Estados Unidos en América Latina, priorizando la contención de China, Xu Shicheng se mostró categórico en sus críticas al rol de Washington.“Estados Unidos está ejerciendo presiones sobre los países latinoamericanos para obstaculizar las relaciones entre China y América Latina. O sea, Estados Unidos no ve con buenos ojos el rápido crecimiento, el rápido desarrollo de relaciones entre China y América Latina”, denuncia el investigador chino.Los cuestionamientos de Xu Shicheng se dan justo luego de que La Tercera informara de la reactivación del lobby de China en Chile luego de el alineamiento del gobierno de José Antonio Kast con Estados Unidos, en medio de las presiones de Trump por frenar las inversiones chinas en áreas estratégicas.

Como sucedió con el proyecto de un cable submarino de fibra óptica para unir Hong Kong con Valparaíso.“Pero yo creo que el intento de Estados Unidos para obstaculizar el desarrollo entre China y América Latina fracasará”, vaticina el investigador del ILAS.Para graficarlo, cita el ejemplo de Argentina. “Javier Milei, durante su campaña electoral, criticó duramente a China. Pero ahora ya lleva dos años.

Milei es inteligente, porque China es el principal socio comercial de Argentina”, apunta.“China y Argentina, durante el gobierno peronista firmaron el canje de monedas, el Renminbi y el peso argentino. Este convenio, este canje sigue.

¿Por qué? Porque Milei, como economista, sabe bien que le hace falta mantener el intercambio.

Incluso el año pasado, el intercambio comercial entre China y Argentina ha aumentado. Este año, durante los primeros cuatro meses, el comercio bilateral entre China y Argentina creció más del 15%”, agrega.“Y yo creo que va a pasar igual entre Chile y China.

Hace más de 20 años, Chile firmó con China el acuerdo de libre comercio”, dice Xu Shicheng, recordando que nuestro país fue el primero en América Latina en suscribir un Tratado de Libre Comercio con el gigante asiático.No obstante, reconoce que puede haber tropiezos. “Algunos proyectos que se habían firmado en gobiernos anteriores, como el caso de un acuerdo que una universidad de Chile (NDR, la Universidad Católica del Norte) había firmado con China para un telescopio, quizás este convenio con el nuevo gobierno puede que no se cristalice”, afirma el investigador chino.“Eso no importa”, asegura. Y agrega: “Yo creo que el comercio entre China y Chile sigue desarrollándose, porque cualquier gobernante, sea de izquierda o de derecha, si quiere gobernar bien su país, tendrá que desarrollar sus relaciones comerciales y diplomáticas con China.

Para poder mantener su poder tiene que hacer comercio, porque esto beneficia no solamente a China, sino que beneficia a su pueblo. Si quiere mantener su poder, tiene que hacer comercio, tener relaciones con China”.“Asimismo, yo creo que en cualquier proyecto de inversiones en infraestructura, el principio de China es la ganancia compartida o beneficio recíproco.

China hace las cosas no para beneficio unilateral, sino para beneficio bilateral, recíproco. Ese es el principio de la diplomacia comercial y política”, sostiene.A juicio del investigador chino, “las relaciones China-América Latina seguirán desarrollándose a pesar del cambio político latinoamericano (por el péndulo que hoy se inclina a la derecha), a pesar del obstáculo que impone Estados Unidos a los países latinoamericanos.

Nuestras relaciones, tanto con los países de América Latina como con Chile, específicamente, seguirán desarrollándose a pesar de algunos obstáculos que pueden ocurrir en nuestras relaciones bilaterales o multilaterales”.Bachelet y la ONUEl 4 de junio pasado, el ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi, se reunió con la candidata a la Secretaría General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y expresidenta de Chile, Michelle Bachelet, en Beijing.Al respecto, La Tercera consultó a Xu Shicheng sobre el posible respaldo de China a la candidatura de Bachelet a la ONU. “Yo creo que sí (que Beijing eventualmente le dará su voto), porque recientemente Bachelet visitó China y fue recibida por Wang Yi. Y el canciller expuso los puntos de vista de China sobre los requisitos para ser secretario general.

Bachelet ha visitado China muchas veces como presidenta y expresidenta. Tiene buenas relaciones con China”, indicó.

En marzo pasado, luego de presidir una reunión de alto nivel del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, Wang Yi expuso la postura de su país sobre los requisitos que debería reunir el próximo secretario general de la ONU. “China considera que el próximo secretario general debe cumplir, como mínimo, los siguientes requisitos: en primer lugar, estar firmemente comprometido con la defensa de los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas; en segundo lugar, poseer una amplia experiencia diplomática y política, así como una gran capacidad de coordinación; en tercer lugar, ser capaz de defender la justicia en cuestiones fundamentales y, en particular, prestar atención a los intereses y aspiraciones de los países en desarrollo; y en cuarto lugar, ser capaz de mantener la reforma de la ONU en la dirección correcta para aumentar su eficiencia y eficacia”, aseveró el canciller chino, quien también es miembro del Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de China.Asimismo, Xu Shicheng aseveró que el candidato argentino a la ONU, Rafael Grossi, cuando visitó India, expresó que estaba a favor de que ese país fuera miembro permanente del Consejo de Seguridad. “Eso no lo puede decir un candidato a secretario general. Por lo menos tiene que ser neutral.

No puede decir que está a favor de India o de Japón”. Aunque el miembro honorario de la Academia China de Ciencias Sociales reconoció que la candidatura de Bachelet “es más bien una propuesta del expresidente Boric y la presidenta mexicana y también del presidente de Brasil”, expresó que “es una lástima que el actual presidente (Kast) no esté a favor” de la postulación de la exmandataria chilena.“China hasta ahora no dice a quién va a votar”, aclara Xu Shicheng.

Y reconoce que “habrá una competencia fuerte, porque para ser secretario general tiene que estar bien a los ojos de todos los miembros permanentes del Consejo de Seguridad”.“Vamos a ver, ya quedan pocos meses. Va a ser una competencia no tan fácil”, concluyó.