La mañana de este martes, la expresidenta Michelle Bachelet enfrentará una de las pruebas más duras de su candidatura a la Secretaría General de la Organización de Naciones Unidas (ONU).Lo hará en Nueva York, donde está la sede del principal del organismo de coordinación internacional, al exponer sus propuestas ante los 15 países que integran el Consejo de Seguridad, principal espacio del ente donde hay cinco naciones con poder para vetar su campaña: Estados Unidos, China, Rusia, Francia y Reino Unido.Asimismo de estas cinco naciones, hay otros diez países que se van rotando. En 2026 es el turno de Colombia, Pakistán, Bahréin, Grecia, Letonia, Somalia, Panamá, Dinamarca, Liberia y la República Democrática del Congo, a quienes Bachelet también debe convencer.Bachelet y el resto de candidatos -como el argentino Rafael Grossi y la costarricense Rebeca Grynspan- comenzarán así la fase más crucial de la carrera por la sucesión del portugués António Guterres.Esto, porque, asimismo de la exposición ante el Consejo de Seguridad, desde este martes también se realizarán diálogos particulares con los representantes de cada una de esas naciones.Al respecto, el excanciller de Bachelet -y coordinador en Chile de su campaña-, Heraldo Muñoz, indicó a este medio que “es un momento importante.

Ella probablemente va a subrayar dos áreas en particular: la paz y seguridad, que es lo que le compete al Consejo de Seguridad, y la reforma necesaria a Naciones Unidas para que se desempeñe de manera más ágil y eficiente en sus tareas”. Y añadió: “Esto no solo en materia de paz y seguridad, sino que también por desarrollo sustentable y derechos humanos.

Es una oportunidad de que los 15 países del Consejo de Seguridad escuchen en detalle su propuesta y escuchar de ellos cuáles son sus propias visiones y prioridades para Naciones Unidas”. En paralelo a su exposición, Bachelet prepara una nueva gira en los países que aún no ha visitado del Consejo de Seguridad, cuyos destinos aún están en definición por el equipo de la dos veces Presidenta.Por ejemplo, entre los países con poder de veto del organismo ya se ha reunido con representantes del Reino Unido, Rusia, China y Francia.

De este último país se reunió con su presidente, Emmanuel Macron. Así, falta que sostenga una cita con representantes Estados Unidos, nación que -a través de algunas de sus autoridades- ha manifestado aprensiones con la postulación de Bachelet.

Del resto de integrantes del Consejo de Seguridad aún le falta visitar destinos como Pakistán, Bahréin y Liberia.Luego de su nueva gira, todavía en el mes de julio, Michelle Bachelet será parte del proceso de “straw polls” del Consejo de Seguridad, que corresponden a sondeos informales de cada país, donde se miden la viabilidad de las candidaturas y momento en el que se pueden mostrar señales de querer vetar o no alguna de las nominaciones.Esto se hará cuando los países integrantes del Consejo de Seguridad marquen en una papeleta si alentarían, desalentarían o no tienen ninguna opinión sobre cada una de las candidaturas que están en carrera.Para esta etapa los ojos están puestos principalmente en Estados Unidos y un posible veto de la candidatura de Bachelet, dado que el embajador de Washington en la ONU, Michael Waltz, hace un tiempo, expresó que compartía las preocupaciones del congresista estadounidense Pete Ricketss (republicano) por las aptitudes de la otrora alta comisionada para los derechos humanos de Naciones Unidas para el cargo.Este escenario incluso ha pasado por la cabeza de la propia Bachelet, quien hace unos días reconoció, en diálogo con UN Watch, que “no debería decir esto, pero lo voy a decir porque realmente lo creo. Si alguien me veta porque creo en la democracia, porque creo en el multilateralismo, porque creo en los derechos de las mujeres, porque creo en los derechos humanos, me sentiré honrada”.