Gremios empresariales concuerdan en necesidad de aprobar megarreforma, pero difieren en si debe ser por consenso amplio

El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, ha señalado que está abierto a acercar posiciones con el bloque opositor para lograr un respaldo más amplio de la megarreforma que comenzará su discusión en particular en la comisión de Hacienda del Senado la próxima semana.Pese a ello, el secretario de Estado ha destacado el hecho de que ya tienen los votos para su aprobación: “Hay un plano formal donde hemos recibido propuestas por escrito. Y hay un plano un poco más efectivo, que son las conversaciones.
Conversaciones ha habido muchas, y creo que en función de eso vamos a poder converger a lo que fuera algunos ajustes que se podrían hacer en la ley. Siempre es bueno tener más apoyo, pero quiero decir algo, lo que tenemos es suficientemente bueno”, indicó hace unos días Quiroz a T13 radio.Desde el sector privado resaltan lo importante que es este proyecto para que la economía vuelva a crecer e impulsar la inversión, no obstante, hay dos visiones sobre la necesidad de que se logre un mayor consenso para ser aprobado, de modo de asegurar una estabilidad de más largo plazo.
El presidente de Icare, Holger Paulmann, afirma que “conviene distinguir legitimidad de estabilidad. La legitimidad está asegurada si se aprueba con los quórum que fija la Constitución, eso no está en discusión”.
No obstante, apunta que “lo deseable es que asimismo sea estable en el tiempo, y eso se logra cuando las normas son ampliamente compartidas. Lo vimos con pensiones.
Para el sector privado esto es clave, porque para invertir y crear empleo lo que importa son reglas claras, estables y duraderas”. Paulmann plantea que en esta discusión “hay algo de fondo: que construir esos acuerdos cueste tanto no es propio de esta reforma, sino síntoma de un sistema político fragmentado que amerita ponerse al centro de la conversación, porque sin un sistema político que facilite acuerdos, cada reforma seguirá siendo cuesta arriba”.
Loreto Seguel, presidenta ejecutiva del Consejo del Salmón, tiene una mirada similar: “Las reformas que buscan impulsar el crecimiento, la inversión y el empleo siempre serán más sólidas cuando nacen de acuerdos amplios. Chile necesita dar señales de estabilidad y de visión de largo plazo; brindar las certezas mínimas para invertir y poder desarrollar proyectos de impacto sostenible que benefician a las regiones y traen prosperidad a las personas”.
Por ello, la dirigenta gremial aboga para que “una iniciativa de esta relevancia logre convocar el mayor consenso posible, no solo en el Congreso, sino también en amplias instancias de colaboración público-privada, porque cuando el crecimiento se transforma en un objetivo compartido, todo el país gana”. Por su parte, Carolina Cuevas, presidenta Cámara de Centros Comerciales, asevera que “las reglas del juego legislativas están establecidas claramente en la Constitución y, por lo tanto, si se aprueba por los quórum establecidos en ella, esas normas serían válidas y legítimas”.
Pero también pone sobre la mesa que “el propio gobierno ha informado que su interés es alcanzar el mayor consenso posible en el proyecto de reconstrucción, lo que estimamos muy positivo. El conjunto de normas que se ha propuesto va a contribuir significativamente a la recuperación económica, que es la condición esencial para fomentar el crecimiento y el empleo”.
La otra miradaUna visión distinta tiene Alfredo Echavarría, presidente de la Cámara Chilena de la Construcción, quien sostiene que “lo más importante y urgente frente a la compleja situación que enfrenta el país en materia de empleo, crecimiento y estrechez fiscal, es avanzar en la aprobación del proyecto de ley de Reconstrucción Nacional. Esta iniciativa contiene medidas que apuntan a reactivar la economía, impulsar la inversión y contribuir a la generación de empleo, que hoy debe ser una prioridad nacional”, sin dar tanta relevancia a si se logra o no con un apoyo más amplio.Una posición parecida tiene José Pakomio, presidente de la Cámara Nacional de Comercio (CNC), cuyo juicio es que la megarreforma “busca abrir un nuevo camino, con ejes orientados a devolver el impulso al sector privado, generar nuevos incentivos para la inversión y crear las condiciones para un crecimiento sostenido”.
Por esta razón, indica que “más que quedarnos en la discusión sobre la forma, creemos que es momento de concentrarnos en el contenido y en la capacidad real de este proyecto para entregar soluciones efectivas, otorgar certezas y permitir que el país vuelva a crecer”. Pakomio añade que “para el sector privado, la estabilidad tributaria es un elemento fundamental, porque las empresas necesitan reglas claras y previsibilidad para invertir y generar empleo de calidad.
En ese contexto, y considerando el estancamiento económico y laboral que ha enfrentado Chile en los últimos años, coincidimos con diversos analistas en que es urgente avanzar en esta reforma, incluso si ello ocurre por un margen estrecho”. A su vez, Antonio Walker, presidente de la SNA, subraya que “todos quisiéramos que cualquier proyecto de ley fuera aprobado por una gran mayoría, no hay ninguna duda de eso, pero si eso no ocurre, la democracia respeta las votaciones cuando un voto hace la diferencia.
Son las reglas de la democracia”. Para Walker, “el país no resiste un día más con el actual régimen tributario, que le ha restado mucha competitividad a Chile frente a muchos otros países, y no resiste un día más con la permisología actual”.
Por último, la gerenta general de la Asociación de Alimentos y Bebidas (AB Chile), Marisol Figueroa, manifiesta que “para la industria este proceso es significativo, porque las definiciones que se adopten tendrán impacto en materias fundamentales para el desarrollo del país, como la certeza jurídica y las condiciones para la inversión”.
Información de La Tercera (Chile). Edición y redacción: Noticias Today.
Ver publicación original ↗
💬 Comentarios (0)
Iniciá sesión o creá tu cuenta para comentar.