En su declaración federal, Donald Trump, presidente de Estados Unidos, dio a conocer que había comprado acciones de Axon Enterprise, una empresa que fabrica armamento. Dos semanas después de la transacción, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) publicó una solicitud de información para una posible compra de dispositivos Taser por US$220 millones.El posible conflicto de intereses con la compra de Taser para el ICE y las acciones de TrumpEl 10 de febrero, el mandatario republicano dio a conocer que había comprado entre US$1 y US$5 millones en acciones de Axon Enterprise, una compañía estadounidense de tecnología y armamento no letal, de acuerdo con las declaraciones federales que presentó tres meses después.

El 24 de febrero, el ICE publicó un aviso mediante el que solicitó aproximadamente 17.800 pistolas Taser nuevas, junto con munición ilimitada y capacitación.La solicitud apunta a un posible contrato de cinco años estimado en US$220 millones. Aunque el aviso del ICE no menciona directamente a Axon, expertos en adquisiciones y vigilancia indicaron a CNBC que algunas especificaciones, como el modelo T10, el alcance de 45 pies y las 10 sondas individuales, parecen coincidir con productos de esa compañía.La compra, sujeta a controversia en Estados Unidos por las presuntas implicaciones del presidente, cuadriplicaría el equipamiento actual de la agencia federal.

Asimismo, reemplazaría cerca de 4300 dispositivos en servicio.Por el momento, la transacción no está definida. El aviso forma parte de una etapa preliminar del proceso de contratación pública federal, y los registros públicos no muestran que se haya adjudicado un contrato.

Según los documentos disponibles, se trató de una solicitud de información y no de una licitación formal.Críticas por la compra de acciones de Trump y el posible contrato del ICEEl informe que menciona la compra del armamento y la participación de Trump en la empresa involucrada suscitó inmediatamente las críticas de actores políticos y referentes demócratas. Deborah Fleischaker, exjefa de gabinete interina de ICE durante la administración de Joe Biden, aseveró que el momento elegido “genera sospechas”.“No es inteligente comprar acciones de una empresa que se vio afectada por las decisiones que uno tomaría en la agencia.

Yo me habría mantenido muy alejado de cualquier irregularidad real o aparente”, remarcó.Por su parte, Jordan Libowitz, vicepresidente de comunicaciones de Citizens for Responsibility and Ethics in Washington (CREW), aseveró que la transacción genera preocupaciones éticas.“La preocupación radica en que Trump invirtió en una empresa cuyo negocio podría crecer si su propia administración amplía la aplicación de las leyes de inmigración”, analizó.Axon, fabricante dominante en el mercado de dispositivos Taser en EE.UU., intensificó sus esfuerzos de influencia en Washington. Según registros citados por los reportes, la empresa gastó casi US$2,5 millones en cabildeo el año pasado, su cifra más elevada hasta el momento.“Desde que Trump asumió la presidencia, Axon ha gastado enormes sumas de dinero en política para obtener contratos y leyes que la beneficien”, declaró a CNBC Richard Kirby, exabogado que representó a la Fundación Nathan Cummings en una demanda contra Axon que exigía una mayor transparencia en torno a sus gastos políticos.Así operó el ICE con su presunta nueva modalidad en Los ÁngelesQué dice el gobierno de Trump sobre el conflicto de intereses ante la compra de acciones de AxonLuego de las operaciones en Minnesota a principios de año, que desataron un escándalo a nivel nacional, el gobierno de Trump aseveró que el objetivo es intensificar la actividad de control migratorio en 2026.

En este escenario, los funcionarios aseguran que no hay ningún inconveniente con la legislación estadounidense.“No existen conflictos de intereses”, declaró la portavoz Anna Kelly, y luego calificó el escrutinio de “narrativa forzada” impulsada por la oposición, principalmente por los demócratas.Asimismo, según la ley federal, los presidentes están exentos del estatuto sobre conflicto de intereses penales que se aplica a la mayoría de los funcionarios del Poder Ejecutivo.Por su parte, la Casa Blanca indicó que el dinero de la familia Trump es administrado por un fideicomiso, y remarcó que un tercero llevó a cabo las operaciones.En el mes posterior a la compra, las acciones de la empresa involucrada subieron más del 22%. Al cierre bursátil, que tuvo lugar el 26 de junio, habían crecido aproximadamente un 7% desde la fecha de la operación.

De acuerdo con CNBC, si Trump compró cerca del precio máximo del rango revelado, la ganancia potencial podría ser de aproximadamente US$350 mil.