Con una diferencia de 92.5 millones de dólares entre el presupuesto solicitado y el finalmente asignado, la Universidad de Panamá (UP) enfrenta un escenario de presión presupuestaria en momentos en que la institución también atraviesa un proceso electoral para definir a sus próximas autoridades. La universidad maneja un presupuesto de 317.5 millones de dólares, distribuidos en 297.4 millones para funcionamiento y 20 millones para inversión, pese a que inicialmente había solicitado 410 millones de dólares.

Esta diferencia plantea desafíos relacionados con infraestructura, modernización y desarrollo institucional. En este contexto, el profesor y aspirante a la rectoría de la universidad, Denis Chávez, planteó una agenda enfocada en la modernización institucional, la transparencia y la revisión de la gestión universitaria como herramientas para enfrentar los retos actuales.

Chávez aseveró que su principal motivación para postularse es aportar ideas y propuestas que permitan a la institución recuperar y fortalecer su liderazgo dentro del sistema de educación superior del país. “Me motivó contribuir con ideas y propuestas para que la universidad esté preparada para asumir los retos de la época actual y pueda recuperar su liderazgo nacional”, expresó. Como parte de su propuesta denominada Agenda Nueva Universidad, el candidato remarcó que la universidad debe continuar exigiendo al Estado los recursos necesarios para garantizar su funcionamiento y desarrollo, pero también mejorar la forma en que administra y ejecuta su presupuesto.

En ese sentido, destacó la necesidad de fortalecer criterios de eficiencia, ética, transparencia y rendición de cuentas en el manejo de los recursos universitarios. “La universidad tiene que comprometerse a ejecutar el presupuesto de manera efectiva y transparente, de modo que la sociedad tenga la certeza de que por cada balboa invertido, la universidad puede generar dos o tres veces más beneficios”, remarcó. Entre las áreas que considera prioritarias figura la recuperación y modernización de la infraestructura universitaria.

Según Chávez, la restauración de instalaciones, laboratorios y equipos tecnológicos constituye uno de los principales desafíos estructurales que enfrenta en la actualidad la institución. “El rescate y la ampliación de la infraestructura representan una de las prioridades más urgentes”, aseveró. Sobre el Centro Regional Universitario de San Miguelito, indicó que la sede moderna ubicada en Chivo Chivo debe entrar en funcionamiento lo antes posible mediante una coordinación entre la administración central y las autoridades regionales. “Todas las acciones necesarias para poner en funcionamiento esta sede deben ejecutarse mediante una coordinación institucional.

Este centro está llamado a convertirse en un importante polo de desarrollo para San Miguelito”, indicó. En el ámbito académico, el aspirante propuso una revisión integral de los planes de estudio de todas las carreras, con el objetivo de actualizarlos y alinearlos con las demandas del mercado laboral, los cambios tecnológicos y las necesidades sociales del país. “Es prioritario modernizar la oferta académica para que responda a las realidades del mundo laboral”, destacó.

Lea también: Universidad de Panamá entra en la recta final para las elecciones del 1 de julio Asimismo, planteó la realización de una auditoría general a la universidad en caso de asumir la rectoría, como mecanismo para evaluar la situación institucional y definir acciones de corrección y reestructuración durante su gestión. Como una de sus prioridades inmediatas, Chávez también propuso convocar una gran consulta nacional universitaria, con la participación de estudiantes, docentes y personal administrativo, para debatir los principales problemas de la institución y construir un plan estratégico para los próximos cinco años.

Chávez cuenta con una trayectoria de 40 años como profesor titular de Historia. Asimismo, ocupó cargos como vicerrector de Extensión entre 2016 y 2021 y fue presidente fundador del Organismo Electoral Universitario.