Los Silos, un referente arquitectónico de 35 metros de altura, se convirtió en una morgue improvisada en el estado costero La Guaira, el más afectado por el doble terremoto del miércoles, a donde los venezolanos acuden como última esperanza de encontrar a sus familiares fallecidos. La edificación, de 35 metros de altura y 4,000 metros cuadrados de superficie intervenidos con una inducción cromática del artista venezolano Carlos Cruz-Diez, se encuentra dentro del puerto de La Guaira y se ha convertido en una especie de estructura vigilante de decenas de cuerpos expuestos en hilera en el suelo del malecón, donde los familiares están reconociendo los cadáveres.

La mayoría de los cuerpos están cubiertos con cal y otros tantos en unas cavas portátiles a la intemperie. También hay urnas, según pudo constatar EFE.

Allí se encontraba Néstor Vásquez, de 49 años, quien después de cinco días buscando pudo encontrar a su cuñada en este lugar, al que llegó luego de recibir una llamada telefónica en la que le avisaban sobre el ingreso de un cuerpo con referencias similares a las descritas sobre la mujer. Reconoció el cadáver con la ayuda de un registro fotográfico, indicó a EFE.

Indicó que su cuñada vivía en un edificio del sector de Tanaguarena que colapsó por completo luego de los terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 que afectaron la zona norte de Venezuela. El hombre, residente de Caracas, remarcó que los funcionarios que trabajan en esta morgue improvisada han prestado bastante apoyo, pese a ser poco personal. “Lo que se tiene que mejorar ahorita de aquí en adelante es el apoyo funerario, en eso sí tenemos que tener un énfasis.

Sí, aquí ya están donando lo que son las urnas, pero en cuanto a traslado a Caracas, estamos buscando cómo trasladarla”, indicó.