Al término de la sesión, los contratos de futuros del WTI para el mes de agosto, el crudo de referencia en EE.UU. sumaban 1,52 dólares respecto al cierre anterior. Los inversores observan atentos el desarrollo de la relación entre Washington y Teherán después de que este fin de semana acordaran rebajar las tensiones luego de haberse atacado a pesar de que el alto el fuego está vigente.

El presidente de EE.UU., Donald Trump, aseveró que Irán ha solicitado reunirse en Doha para mantener conversaciones técnicas, mientras que Teherán descartó que se vaya a producir un encuentro de este tipo y avanzó que se hará cuando “se den las condiciones necesarias”. Según el analista Tom Essaye, aunque la situación geopolítica aún no resuelta en Oriente Medio sigue siendo la principal fuerza que mueve el mercado, hay otros factores, como la incertidumbre por el suministro, que también presionan al alza.

Essaye apunta que los niveles mínimos de operativos de inventarios y “un horizonte poco claro sobre los plazos de los cargamentos de crudo que salen del Golfo a través del estrecho de Ormuz” también son valores alcistas. El analista sugiere en su informe Sevens Report que, salvo grandes sorpresas geopolíticas, el WTI podría encontrar a corto plazo su suelo en torno a los 70 dólares el barril.

Otros expertos del sector señalan que los mercados están subestimando la magnitud de los retos que va a suponer la falta de oferta, ya que no se espera que el tráfico marítimo vuelva rápidamente a sus niveles previos a la guerra. La Organización Marítima Internacional (OMI) estima que ha evacuado a unos 115 buques del estrecho de Ormuz, lo que representa unos 2.500 marineros.