Como es lógico, la ciudad de Budapest es el principal centro turístico de Hungría, aunque la realidad es que en el país magiar hay otros muchos lugares que quedan eclipsados por la capital húngara, situada a orillas del Danubio, y que son igual de espectaculares. Un claro ejemplo de ello es la urbe de Héviz, ubicada a tan solo dos horas en coche del icónico Parlamento y que asimismo cuenta con una ubicación privilegiada.A pesar de tener el rango de ciudad, solo cuenta con unos 4.400 habitantes, pero su pequeño tamaño es bastante engañoso: se trata de una de las principales poblaciones de la zona occidental de Hungría, en gran parte debido a su situación: se encuentra muy cerca del lago Balaton, el más grande del centro de Europa, y asimismo tiene uno de los lagos termales más célebres del país, por lo que es un destino perfecto para relajarse en verano.Héviz, el paraíso termal oculto en HungríaLas aguas del lago que da nombre a la ciudad, con más de 4,4 hectáreas y 38 metros de profundidad, surgen de manantiales y tienen propiedades mineromedicinales, por lo que es habitual que muchos amantes del turismo de bienestar se acerquen a la localidad para disfrutar de ellas, así como de los múltiples tratamientos que se ofrecen en el espectacular complejo termal que no tiene nada que envidiar a los Baños Széchenyi de Budapest.Asimismo, la ciudad se encuentra rodeada por un descomunal bosque de 34 hectáreas que, asimismo de crear una estampa de lo más espectacular, también sirve para regular mucho la sensación térmica en los meses de verano, por lo que Héviz también es un destino inmejorable para todos aquellos que quieran huir de las altas temperaturas de la temporada estival, siendo uno de los mejores lugares de Europa para hacer una escapada al frío.El de Héviz es el segundo lago termal más grande del mundo, así como el biológicamente activo de mayor tamaño del planeta.

Eso sí, en el pequeño casco urbano de la ciudad también se pueden visitar algunos monumentos después de darse un chapuzón en las cálidas aguas lacustres, como por ejemplo la Iglesia del Espíritu Santo, que tiene un diseño sumamente curioso.No hay tren directo entre Budapest y Heviz, por lo que las mejores opciones para ir a esta ciudad desde la capital húngara son en coche o realizando un trayecto en bus hasta este extraordinario secreto que no muchos conocen, pero que maravilla a absolutamente todos los que lo descubren.