Tiene 93 años, utiliza una caña como pincel y ha revolucionado el arte en Barcelona: así es Joan Bueno

El arte no entiende de edad ni riquezas, pues para conmover a las personas lo único importante es tener pasión y tener algo que relatar. Por ello, a sus 93 años, Joan Bueno sigue sorprendiendo a todos los viandantes de las calles de Barcelona con su arte único.
Y es que lo único que necesita es un bote de tinta china y unas cañas de río. "Pinto con caña porque no me cuesta nada y le da muchos efectos.
Me voy a un cañaveral detrás de la iglesia de Esplugues del Llobregat y arranco dos o tres y tengo para un año. Las planto y voy cortando trozos.
Es una caña viva. Está sometida a las inclemencias del tiempo y a la sabiduría de quien la usa porque a muchos no se les desliza a no ser que lo cojan con ganas de descubrir por qué lado dibuja mejor", confesó en una entrevista para Telecinco.
Así, cada mañana recorre las calles de la zona con su tablero, sus herramientas y unas láminas en buesca de inspiración. "Soy un pintor de calles.
Empezaba en una y ya me gustaba la siguiente y la siguiente. Una calle me lleva a la otra.
Tengo dibujadas de arriba a abajo de Barcelona y también todos los pasajes, tiendas emblemáticas o plazas", siguió explicando. Y es que, a pesar de su edad, sigue sorprendiéndose con cada paseo que da.
Sus obras son únicas y su estilo completamente personal. "No trabajo para el gusto de nadie", quiso destacar.
Así, con trazos rápidos pero precisos, va poco a poco recreando los rincones de la ciudad que le siguen enamorando. "Tengo que disfrutarlo y sorprenderme a mí mismo.
Pinto para sorprenderme", indicó con gran orgullo.Aunque, a pesar de que sus dibujos son para impresionarle solo a él. Su talento ha llegado a lo más profundo de miles de personas, tanto que ahora forma parte de un mural de 17 metros en BesArt, el museo de arte urbano más grande del mundo situado en los márgenes del río Besòs en Santa Coloma de Gramanet, Barcelona.
En un homenaje a la cruz de la torre de Jesucristo de la Sagrada Familia, enmarcó a los habitantes de la ciudad condal. "Disfruté dibujando a los jugadores de cartas y escuchando sus conversaciones.
Me gusta acercarme a la realidad", confesó. "Quiero que nadie me pueda superar haciendo dibujos.
Ser el mejor. Siempre he querido destacar.
Ser único para ser diferente y cobrar mucho, pero con 93 años, aún lo estoy probando. Estoy a punto", afirmó.
Porque el arte para él representa toda su vida. Inició a dibujar a los dos años, cuando su padre estaba en la guerra, y a los 14 años inició a ser aprendiz del dibujante junto a Ramon Rigol.
Así, luego de conseguir su título de delineante proyectista, se graduó en la escuela Saint Martin's School of Art de Londres como dibujante publicitario y viajó por todo el mundo para seguir mejorando. A sus 93 años, Joan afirmó que ha dibujado 35.000 dibujos y cuenta con un documental propio dirigido por Rafael Tirado.
"Nos conocimos en 1978. Lo había visto por las calles mientras yo hacía fotografías.
Tiene una vitalidad tremenda y el alma de hierro. Es una persona valiente y un pintor incombustible.
Quería que su arte fuera reconocido. No puede ser que su obra se pierda", destacó el documentalista.
Información de 20 Minutos. Edición y redacción: Noticias Today.
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