Las redes sociales se han convertido en un espacio de hostilidad para Jorge Cyrus, quien, en los últimos días, se ha visto expuesto a una oleada masiva de mensajes hirientes sobre su físico que especulaban con el resultado de la cirugía estética que se llevó a cabo a mediados de febrero en el rostro para modificar la estructura ósea de su mandíbula.Una compleja operación, cuyo nombre técnico es "cirugía ortognática bimaxilar clase 3", por la que desembolsó cerca de 25.000 euros y que, según explicó, se llevó a cabo esencialmente por motivos "estéticos" para poner fin a uno de los mayores complejos que arrastraba desde la adolescencia, más allá de sus beneficios funcionales sobre la mordida o el dolor.Así pues, y aunque se siente satisfecho de los resultados obtenidos, los comentarios negativos sobre su rostro le habrían generado un profundo malestar, llevándole incluso a dar el paso de defenderse públicamente con el fin último de "desahogarse". "No vengo a quejarme.

Hay problemas más grandes en este mundo", reconocía Cyrus al inicio de su vídeo en TikTok, señalando la dura etapa que estaría atravesando a nivel personal. En su post, el creador de contenido relató cómo llegó a pedir al periodista Javi de Hoyos que eliminara expresamente una reciente publicación suya en la que le preguntaba sobre su "nueva cara" durante el photocoll de un evento, ya que estas imágenes habrían generado un aluvión de reacciones negativas y "de mala fe" que opinaban sobre su aspecto físico."Ni que hubiese sido un cambio radical", ironizaba él.

"Es verdad que fue una operación muy dura, perdí 10 kilos en menos de una semana. Es muy complicado empezar a verte bien y sentir la cara.

Aún hay una parte que no la siento y ya han pasado cuatro meses", comentó. Cyrus, quien también confesó que no es "una persona segura de sí misma, ni una persona que se ve bien ante la cámara", destacó que, si bien evita aparecer en este tipo de eventos con influencers por estos mismo motivos, en esta ocasión tenía ganas de hacerlo, por lo que la oleada de mensajes negativos le terminó pasando factura."Me destruyen, os lo prometo.

Estaba anoche leyendo los comentarios y solo tenía ganas de llorar", confesaba él, con la voz entrecortada. "Y me parece de vergüenza llorar por esto porque es una chorrada", continuaba entonces, trasladando en todo momento que el hate en redes sociales "no tiene importancia en la vida real", donde él se siente muy feliz y pleno.

Asimismo, el tiktoker también se pronunció acerca de las asunciones acerca de la dinámica de trabajo, en la que se incluiría lidiar con las críticas. "Yo entiendo que la gente opine porque he hecho una operación pública, pero que opine con respeto.

No es que no opinen, me quejo de las formas", sentenció él, instando a sus detractores a que sigan criticándolo a sus espaldas. "Hazlo, si no me voy a enterar".En su particular "desahogo", Jorge profundizó en el origen de los insultos hacia su físico y se reafirmó en su decisión de pasar por quirófano.

"La gente dice que sigo siendo feo. Sé que nunca he sido guapo o que no voy a serlo, pero yo me miro al espejo y me veo mejor.

¿Qué problema hay en que me opere para verme mejor?", apuntó.Lejos de dejarlo ahí, incidió en la problemática detrás de la medicina estética, en tanto a que muchos deciden dar el paso ante la presión de la sociedad. "Pero, ¿cómo no me voy a operar con los comentarios que recibo 24/7 metiéndose con el físico?, expresó.