“Probablemente siempre estuve destinada a dedicarme a la música, simplemente tomé algunos desvíos en el camino”, dice Jordan Joy, la hija mayor de Bono, el cantante de U2. A sus 37 años, la cantante parece haber encontrado su pasión, esa que durante mucho tiempo ignoró.

Y su futuro es más que prometedor.De hecho, cuesta creer que Joy no lleve mucho tiempo haciendo música. Es que, hasta hace apenas unos años, su terreno era el del activismo social, la política y la tecnología. “Creo que siempre he tenido dos facetas que a veces parecían competir entre sí.

Una es mi lado artístico y la otra está más comprometida con los derechos humanos. Me interesaba mucho ese tema y ​​no sabía muy bien dónde me ubicaba entre ambas.

Me involucraba en una, y entonces echaba de menos la otra, y así sucesivamente”, reflexionó en una reciente entrevista con Atwood Magazine.Fue la pandemia de coronavirus lo que la hizo dar ese paso que cambió su vida por completo: “Viví un momento crucial en el que todo cambió. Fue una ruptura radical con la vida que había construido.

Y en ese vacío, surgió la música. La necesitaba.

Fue un momento de gran madurez para mí, un autodescubrimiento. Me conocí a mí misma de una manera nueva”, dio a conocer esta graduada en Ciencias Políticas que ya lanzó varios singles.La “nueva” artista de la familiaNacida el 10 de mayo de 1989 en Dublín, Jordan Hewson creció en una de las familias más conocidas de Irlanda.

Hija de Paul David Hewson, más conocido como Bono, y de la empresaria y activista Ali Hewson, esta taurina es la mayor de cuatro hermanos y, en cierta forma, la última en incorporarse al mundo artístico. Mientras su padre es el vocalista de la famosa banda irlandesa U2, su hermana es la actriz Eve Hewson, conocida por sus protagónicos en Detrás de sus ojos, Malas hermanas y La pareja perfecta.

Por su parte, otro de sus hermanos es el músico Elijah Hewson, líder de la banda Inhaler, uno de los grupos emergentes más exitosos de los últimos años. Su llegada al mundo sucedió exactamente el mismo día que su padre cumplía 29 años. “Fue el mejor regalo que podría recibir”, expresó el rockero en una entrevista de 2016 con HuffPost. “No era el tipo de persona que estaría listo para tener familia y establecerse, pero probablemente me salvaste la vida”, agregó mirando a su hija a los ojos en este intercambio cruzado que tuvo con ella para el ciclo de HuffPost llamado “Talk to Me”.A pesar de tener un padre famoso, Jordan y sus hermanos tuvieron una infancia relativamente normal y pudieron vivir una vida típica en Dublín.

Salvo cuando se iban de gira con el músico y vivían una experiencia extraordinaria. “Pudimos apreciar ambas cosas y saber que el tiempo especial y mágico que pasábamos con papá no era la vida normal”, contó su hermana Eve en una nota con People. View this post on Instagram “A mi padre le habría encantado que todos fuéramos arquitectos”, agregó la actriz de El día de la revelación.

No fue Arquitectura sino una licenciatura en Ciencias Políticas en la Universidad de Columbia y, más tarde, una maestría en Escritura Creativa lo que Jordan eligió luego de terminar el secundario. Al menos ella y el menor del clan, John Hewson, parecían no tener ningún interés de dedicarse al arte por aquel entonces.

Así fue como Jordan construyó una carrera vinculada al compromiso social y los derechos humanos. Trabajó en proyectos relacionados con la participación ciudadana y en 2016 fundó Speakable, una plataforma tecnológica diseñada para facilitar el activismo y la movilización social.

View this post on Instagram “Escribía poesía y trabajaba en el ámbito del impacto social, que también se trataba de expresión y narración de historias, pero se centraba en la expresión cívica y en empoderar a la gente para que actuara en función de las historias que les resultaban inspiradoras al leer las noticias. Creo que la música me ayudó a darme cuenta de que también quería tener mi propia voz.

No me di cuenta de eso hasta más tarde”, reflexionó Jordan en la nota que le dio a Atwood Magazine. Ser hija de una figura como Bono le abrió muchas puertas en el ámbito social.

No obstante, ella siempre intentó hacer su propio camino. “Mi papá es un buen recurso, pero trato de mantenerlo alejado de la empresa tanto como sea posible. Obviamente, crecí con muchas oportunidades y conexiones, pero al final, eso solo te abre la puerta una vez con una persona”, expresó en una entrevista con Fortune.

Su trabajo logró tanta repercusión que, en 2019, consiguió un lugar en la lista Forbes 30 Under 30 gracias al primer producto de su empresa: un botón de acción que permitía a los lectores donar, publicar o firmar una petición después de leer un artículo.Patear el tableroLa pandemia de Covid cambió el rumbo de su vida. Speakable fue adquirida por otra compañía (de la que ella no quiso ser parte) y, al mismo tiempo, terminó una relación sentimental de varios años.

Esa ola de transformaciones la llevó a regresar a Irlanda para estar cerca de su familia y fue precisamente en ese tiempo cuando la música inició a ocupar un lugar central en su día a día. “Mi vida dio un giro de 180 grados en unos 18 meses”, dio a conocer a principios de junio en diálogo con Flood Magazine. View this post on Instagram “Había sido muy consciente del camino que estaba siguiendo.

Trabajé muy duro para llegar hasta ahí. Para dejarlo todo atrás de golpe, tuve que despedirme de mi vida de una manera muy abrupta.

Pero fue un momento increíble. Tenía que suceder.

Necesitaba crecer de esa manera”, explicó sobre esta decisión que trajo consigo una gran reinvención personal y autodescubrimiento.“No me gusta aceptar el cambio ni la inestabilidad que conlleva, pero me liberó para explorar esta parte de mí de la que tal vez estaba huyendo. Esa ruptura me ayudó a abrirme a la música”, agregó feliz de haberse arriesgado.Enfrentar el cambio y no tener las cosas bajo control hizo que por momentos Jordan se sienta desestabilizada.

No obstante, fue algo que tuvo que atravesar para llegar hasta este presente que sorprendió a más de uno. “Cuando atraviesas períodos de cambios, al principio te sientes completamente fuera de control, y esa es la parte desestabilizadora. Luego te rindes y te dejas llevar por la corriente.

Pero entonces tienes que retomar el control y tomar las decisiones por ti misma. Siento que he pasado por todas esas fases en los últimos dos años.

Pero estoy muy agradecida. Estoy en un momento mucho más feliz de mi vida y nunca me había divertido tanto haciendo lo que hago.

Ha sido increíble”, confesó. View this post on Instagram Instalarse en Londres, ciudad donde en la actualidad reside, también cambió su vida por completo. “Acá llevo una vida mucho más creativa.

Cuando estaba en Nueva York, dirigía una empresa y era muy exigente. Era un estilo de vida distinto y muy ajetreado.

No tenía tiempo para escribir, ser creativa, tocar el piano ni nada por el estilo. Ahora simplemente me dejo llevar por mi creatividad”, contó mientras definía a la capital de Inglaterra como “un lugar fantástico para la música”. “Acá soy mucho más intuitiva.

Me escucho a mí misma y me doy el espacio para escuchar mi intuición. Y es genial estar cerca de Dublín, de donde soy.

Puedo volver a Irlanda con frecuencia. Irlanda me resulta muy inspiradora como lugar para componer”, agregó.

Una pasión que mantuvo en secreto durante añosJordan creció tocando el piano y rodeada de música. No obstante, no componía canciones. “La música siempre fue algo muy íntimo para mí.

Incluso el piano, me levantaba por la mañana antes que los demás para tocar. Era muy importante para mí poder hacerlo sin que nadie me escuchara”, recuerda la intérprete.

View this post on Instagram Será por eso que, antes de adoptar el nombre artístico de Jordan Joy, la artista lanzó algunas canciones bajo el proyecto Tenderhooks. “Enemy”, “Anything You Felt” y “Summer Driving Fast”, fueron algunos de los temas que le permitieron comenzar a experimentar con un sonido propio. “Siempre tuve la esperanza de que Tenderhooks fuera un proyecto secreto. Creo que realmente quería tener tiempo para desarrollar mi propio sonido y experimentar un poco (…) Me dio la oportunidad de experimentar lo que era compartir música, publicarla y crear personajes a su alrededor.

Creo que fue muy liberador para mí creativamente”, le confesó a Atwood Magazine mientras advertía que este proyecto de música electrónica seguirá en paralelo a su música actual. Hace apenas unos meses esta joven decidió mostrarle al mundo quién estaba detrás de Tenderhooks.

Así fue como inició a componer música con su guitarra, desde “un lugar diferente”. “Se sentía más como yo misma, como soy, en lugar del personaje que estaba explorando. Sentí que estaba lista para dejar que la música fluyera de mí y descubrir los diferentes personajes que afloran en las canciones, sin que necesariamente me defina uno solo.

Para mí, es un proyecto diferente. Siento que viene de otro lugar”, contó sobre esta nueva forma de mostrarse.

Su presentación oficial llegó en abril de este año con “Don’t Kill the Vibe”, una canción inspirada en los años que vivió en Nueva York. “Toda esta música me transporta a mi época en Brooklyn, a mis veinte años allí, a mis relaciones y amistades”, dio a conocer. Poco después lanzó “LED Moon”, un segundo sencillo que profundiza una estética influenciada por el dream pop, el indie rock y la electrónica melancólica. “Mantuve mi música en secreto durante tanto tiempo mientras la desarrollaba porque quería protegerla lo máximo posible hasta estar preparada.

Se necesita mucho valor para exponer tu trabajo, para exponer tus emociones. No solo es un reto frente al público.

Incluso hacerlo en privado es difícil. Lo que me ha parecido maravilloso hasta ahora es que compartirlo me ha inspirado aún más”, se sinceró con Flood Magazine.Quién encuentra inspiración para sus canciones en títulos de poemas y en las lecturas que marcaron sus años universitarios, agregó: “Sin duda fue un camino largo llegar hasta aquí, y me alegra que haya sido así porque creo que todo lo que he vivido influirá en mi perspectiva como artista de una manera diferente, y creo que eso es genial”.

El desafío de encontrar su verdadera identidadJordan no sólo mantuvo su música en secreto ante el público sino también ante su familia. “Se quedaron todos atónitos”, contó, entre risas, sobre cómo reaccionaron sus padres y sus hermanos ante su decisión de lanzarse como cantante. “No creo que jamás imaginaran que llegaría a un punto en el que quisiera compartir esa faceta mía. Sabían perfectamente que era artista y creativa.

Cualquiera que me conozca de toda la vida lo entendería, pero creo que lo vieron como un crecimiento personal”, dio a conocer.A pesar de que su padre y su hermano se dediquen a esto desde hace años, la mayor del clan no suele pedir consejos. “Como artista, la clave está en aprender a escucharse a uno mismo. El arte es un terreno peligroso para los consejos, porque empiezas a dudar de tus instintos y los instintos son prácticamente lo único que tienes.

Lo veo como algo que debo asumir completamente como individuo”, explicó.“Creo que la música es probablemente mi destino final. Siento que siempre estuve destinada a llegar hasta aquí.

Simplemente tomé algunos desvíos, seguí mis pasiones y afronté grandes retos. Me gusta lanzarme de cabeza a lo desconocido.

Pero creo que, en cierto modo, la música es lo que más me sale del corazón. Es lo que siento más mío”, confesó orgullosa de haberse animado.

A diferencia de otros hijos de celebridades, Jordan Joy intenta construir su carrera de manera independiente, lejos de la fama de su padre y más cerca de una identidad artística que tardó años en animarse a mostrar. Porque, como ella misma reconoce, el verdadero desafío no es estar a la altura de un apellido célebre, sino encontrar una voz auténtica capaz de contar quién es realmente.