Multilateralismo: la herramienta estratégica que Costa Rica debe defender

En un escenario internacional caracterizado por crecientes tensiones geopolíticas, conflictos armados, desafíos climáticos, crisis sanitarias y transformaciones tecnológicas aceleradas, conviene analizar el papel del multilateralismo. El concepto de multilateralismo se refiere a la cooperación entre múltiples Estados mediante instituciones, acuerdos y normas internacionales que buscan promover objetivos comunes y gestionar problemas que trascienden las fronteras nacionales.Para los países pequeños y medianos, especialmente aquellos con recursos limitados, como es el caso de Costa Rica, el sistema multilateral representa, asimismo, una herramienta estratégica y necesaria.El sistema multilateral moderno surgió después de la Segunda Guerra Mundial, en 1945.
Su objetivo principal era evitar que el mundo volviera a experimentar una guerra de dimensiones globales y promover la cooperación internacional en áreas como la seguridad, el desarrollo económico, los derechos humanos y la solución pacífica de controversias. Con el tiempo, se consolidó una amplia red de instituciones multilaterales ya conocidas, como ONU, OMS, OMC, FMI, BM, BID y, más recientemente, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), entre otras.
Aunque las instituciones multilaterales no siempre logran prevenir conflictos, proporcionan espacios de diálogo y negociación que fomentan soluciones diplomáticas. En un mundo donde persisten conflictos regionales y rivalidades estratégicas entre grandes potencias, el fortalecimiento de estos mecanismos resulta indispensable para evitar una mayor fragmentación del orden internacional.
Un ejemplo particularmente relevante de cooperación multilateral es la OCDE. Esta organización se ha consolidado como un espacio de generación de estándares internacionales en áreas como gobernanza pública, transparencia, educación, innovación, política fiscal, competencia y sostenibilidad ambiental.
A través de la elaboración de estudios comparativos, indicadores y recomendaciones basadas en evidencia, la OCDE contribuye a mejorar la calidad de las políticas públicas y promueve la convergencia hacia mejores prácticas gubernamentales.La incorporación de Costa Rica a la OCDE, en 2021, constituye un ejemplo de cómo el multilateralismo puede generar beneficios concretos para países pequeños. El proceso de adhesión impulsó reformas institucionales, fortaleció marcos regulatorios y promovió una mayor alineación con estándares internacionales de gobernanza y transparencia.
Más allá de los beneficios económicos, la membresía refuerza la capacidad del país para participar activamente en la formulación de políticas globales y en la construcción de consensos internacionales.No obstante, el sistema multilateral enfrenta desafíos significativos. Las crecientes rivalidades geopolíticas, el aumento del proteccionismo, la desinformación, la pérdida de confianza en las instituciones internacionales y la percepción de que algunos organismos no reflejan adecuadamente la realidad del siglo XXI han debilitado su legitimidad y efectividad.
Por ello, muchos ya no creen en el sistema multilateral; no obstante, es menester rescatarlo, fortalecerlo y actualizarlo. De hecho, es fundamental impulsar reformas orientadas a fortalecer y modernizarlo.
Primero, resulta necesario aumentar la representatividad de las instituciones internacionales, otorgando una mayor participación a los países en desarrollo y a las economías emergentes en los procesos de toma de decisiones. En segundo lugar, debe fortalecerse la capacidad financiera y operativa de las organizaciones internacionales para responder de manera más rápida y eficaz ante crisis globales.
Tercero, es indispensable promover una mayor coordinación entre organismos multilaterales para evitar duplicidades y mejorar la coherencia de las políticas internacionales. Una cuarta prioridad consiste en reforzar el sistema internacional basado en normas y en el respeto al derecho internacional, lo cual proporciona previsibilidad y seguridad jurídica.Finalmente, el multilateralismo debe adaptarse a los desafíos emergentes del siglo XXI.
Temas como la inteligencia artificial, la gobernanza digital, la ciberseguridad, la protección de datos y la transición energética deben ser abordados colectivamente.En conclusión, el multilateralismo continúa siendo la apuesta más eficaz para enfrentar los desafíos globales y promover un orden internacional más estable, inclusivo y sostenible. Para países pequeños, como el nuestro, resulta una herramienta esencial para defender sus intereses y participar activamente en la construcción de soluciones globales.
Costa Rica, por su tradición democrática y diplomática, debe continuar aportando con mucha convicción y liderazgo al fortalecimiento y la actualización del sistema multilateral.corralesip@gmail.comCarlos Corrales Azuola es abogado.
Información de La Nación (Costa Rica). Edición y redacción: Noticias Today.
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