Mientras el Banco Central del Paraguay (BCP) proyecta un crecimiento económico de 4,2%, analistas estiman que Paraguay puede crecer por encima del 5% este año. En ese sentido, Sborovsky destacó que el comercio también cumple un papel clave al acompañar la colocación de los productos industrializados en el mercado exterior.

Remarcó que el Gobierno se encuentra “muy conforme” con los resultados logrados el año pasado, cuando la economía paraguaya cerró con un crecimiento del 6,6%, y que para este 2026 se proyecta una expansión superior al 4%, por encima del “promedio normal” de la región. “Esperamos poder capitalizar todo ese crecimiento en formalización, en mejores prácticas y en oportunidades, sobre todo para las medianas empresas”, expresó. Sborovsky indicó que la informalidad de las microempresas continúa siendo el principal desafío que enfrenta el país.

Consideró que hacer frente a esa cuestión es uno de los “retos más importantes” para fortalecer la economía y mejorar la competitividad empresarial. Indicó que la incorporación de más empresas al circuito formal permitirá ampliar las oportunidades de negocio y facilitar el acceso a mercados más exigentes. “Imagínate sumar a decenas de mipymes que vayan ingresando al circuito de la formalidad.

Se les abren muchas oportunidades, teniendo en cuenta que ser formal permite salir a vender a mercados más competitivos”, expresó. En ese contexto, destacó el trabajo impulsado mediante la implementacón de la cédula mipyme, herramienta que, según aseveró, ya está generando impactos positivos dentro del ecosistema empresarial nacional.

El viceministro remarcó asimismo que el acceso al financiamiento sigue siendo el principal “cuello de botella” para las microempresas y que están trabajando de manera articulada para ampliar las opciones disponibles para el sector. Agregó que las micro, pequeñas y medianas empresas cumplen un papel fundamental dentro de la industria nacional, tanto como productoras de bienes y proveedoras de empresas de mayor tamaño. “No solamente las mipymes como productoras, sino también como abastecedoras de industrias más grandes que exportan sus productos al exterior.

Enlazar a las mipymes dentro de toda la cadena comercial y de servicios para empresas más grandes es muy importante para nosotros”, alegó. En otro momento, Sborovsky indicó que el combate al contrabando forma parte de la estrategia para proteger la producción nacional.

Afirmó que existe una decisión política de fortalecer los controles y respaldar a la industria paraguaya. Reconoció que aún persisten retos, aunque remarcó que en la actualidad existen mejores condiciones que en años anteriores, cuando las diferencias cambiarias en la frontera generaban mayores distorsiones comerciales. “Tampoco colaboró el ecosistema macroeconómico argentino, que tenía una distorsión del tipo de cambio.

Eso empujó a que se tenga mucha diferencia (peso frente al guarani) en frontera, pero hoy de alguna manera estamos estabilizados en ese sentido. Asimismo, el Gobierno está haciendo lo que tiene que hacer”, concluyó.